'Vox Alexia'

La banca y Van Oord encarrilan el acuerdo para acabar la draga en La Naval

La solución podría cerrarse pronto tras el acercamiento logrado esta semana en relación a la venta del casco del barco

A. Legasa/A. Diez Mon - Sábado, 9 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Bilbao - La Naval encara dos semanas decisivas. La última vía de salvación pasa por un acuerdo entre los bancos acreedores y el armador Van Oord que permita a este último recuperar la propiedad de la draga Vox Alexia para terminarla en Sestao, una posibilidad que está bastante más cerca que hace unos días. Según ha podido saber DEIA, en las últimas horas las dos partes han hecho concesiones y han dado un paso importante de cara a dar con esa cifra económica que beneficie a unos y otros. La negociación se retomará la semana que viene en un escenario marcado por este último paso adelante que ha insuflado optimismo al proceso.

No hay duda a estas alturas de que tanto la banca -Kutxabank, Caja Rural, Santander, Caixabank, Sabadell y Bankia- como Van Oord tienen interés en cerrar la operación, pero hasta ahora la negociación estaba marcada por la desconfianza. La ejecución de los avales por valor de 42 millones de euros por parte del armador holandés, prácticamente a la vez que los bancos ponían sobre la mesa una nueva oferta de financiación, fue un punto de inflexión y puso en marcha la cuenta atrás definitiva para encontrar una solución.

Aunque aun hay dos semanas para acordar cómo ejecutar esas garantías, técnicamente el esqueleto de la draga está en manos de los seis bancos acreedores, por lo que en principio Van Oord tendría vía libre, y así lo ha expresado a la otra parte en alguna reunión, para marcharse con el dinero de los avales para construir una nueva draga en un país con menores costes.

Esa posición de cierta ventaja ha dado margen a la empresa holandesa para tensar la cuerda, pero es evidente también que el tiempo corre y que, con 20 meses de trabajo por delante para terminar la draga, el interés del armador es contar con el barco cuanto antes. Es mucho más lógico, con esa premisa, apostar por el astillero vizcaino, donde ya están planificados todos los pasos a dar, antes que iniciar de cero un nuevo proyecto.

Hay que recordar, además, que Van Oord y la dirección de La Naval acordaron en febrero llevar la draga Vox Amalia a Santander a cambio de finalizar su gemela en Sestao. Un compromiso con el astillero vasco que, aunque desde un plano más moral que jurídico, también contribuye a que la firma holandesa reme para quedarse.

Desde la óptica de las seis entidades implicadas, la ecuación es simple. La propiedad del casco de la draga aporta muy poco a nivel económico y obliga a activar un proceso de búsqueda para dar con algún comprador interesado en terminar la embarcación, siempre con el inconveniente que supone ser un grupo heterogéneo con seis voces y sensibilidades distintas.

acercamiento En ese contexto hay que entender el acercamiento producido en la reunión del pasado jueves, que ha generado una cierta sorpresa agradable a todas las partes implicadas, incluido el astillero y sus trabajadores. Aunque no ha trascendido en qué cifras se mueve la negociación, la sensación que queda tras el encuentro del jueves es muy positiva, de manera que la cita de la semana que viene, programada para el martes o el miércoles, puede ser decisiva.

Si hasta ahora las entidades bancarias veían las posiciones de Van Oord muy lejos de sus intereses, el último movimiento que ha hecho el armador ha ido en la otra dirección. Hay que recordar que la operación favorable para todos pasa por que Van Oord pague por el casco una cantidad suficiente para los bancos pero, a la vez, tenga margen dentro de esos 42 millones para financiar la construcción del resto del barco.

Se da por hecho que, siempre que entre dentro del límite del 23 de junio, la operación se hará a través del pago de las garantías, de forma que los bancos se ahorrarían de esos 42 millones la parte correspondiente a la venta del barco. Esa sería la fórmula más sencilla, consideran desde el comité, aunque lo cierto es que llegados a este punto no se puede descartar ninguna opción, tampoco un alejamiento que enfríe el proceso. Hay otro ingrediente que puede condicionar la operación, como es la renovación de las ayudas del tax lease -la patronal de los astilleros Pymar sigue de cerca la negociación-, aunque sí parece que no va a ser un obstáculo para el acuerdo.

El punto de encuentro sobre el traspaso de la draga está muy cerca, incluso no se descarta que pueda lograrse la semana que viene. Aunque formalmente el plazo para ello acaba el día 23, las urgencias económicas de La Naval obligan a apurar los márgenes. Terminar el pedido de Van Oord sería un balón de oxígeno y abriría un nuevo plazo de 20 meses para dar con un inversor y salir del concurso de acreedores.

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