DURANGALDEA

Durangaldea pide perdón a las “brujas” y reivindica la igualdad

La campa foral de Gerediaga fue el escenario del Día de la Merindad. (GEREDIAGA)

Los representantes firmaron un manifiesto en que refrendaron su apuesta para el futuro

Alain Salterain - Domingo, 10 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

ABADIÑO. En esa línea pidió perdón a las “brujas” de 400 años por el daño causado por las autoridades en 1617 y 1618, y puso en valor la igualdad y el pensamiento libre.

“Las Juntas de Durangaldea reunidas aquí y las Juntas de Bizkaia bajo el Árbol de Gernika fueron más duras con las supuestas brujas que los propios inquisidores llegados de Logroño o Madrid”, subrayó Ana Otadui, presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, en un acto al que asistieron representantes de Gerediaga Elkartea y de los ayuntamientos de la Mancomunidad de la Merindad de Durango. Los dantzaris del grupo Beti Jai Alai de Basurto animaron la cita.

Todas las autoridades presentes firmaron un manifiesto reivindicando la igualdad y el pensamiento libre. La campa foral de Gerediaga fue testigo del nuevo compromiso adquirido y del perdón a aquellos hombres y mujeres que entre 1617 y 1618 no comulgaban con las ideas de la época y por lo que fueron juzgados y encarcelados en la Casa de Astola.

Es por ello por lo que, a pesar de admitir que se desconocen los nombres de aquellas mujeres a diferencia de “los ‘fieles’ que se reunían en Gerediaga, Otadui quiso reivindicar ayer “su legado de inconformismo y su grito de libertad”. Asimismo, apostó desde la institución parlamentaria por “dar pasos hacia una más efectiva y real igualdad entre hombres y mujeres que termine de una vez por todas con la violencia contra las mujeres”, además de reafirmar el compromiso de las Juntas Generales de “visibilizar a las mujeres en la historia de nuestra Bizkaia”.

En el mismo acto, la alcaldesa de Zaldibar, Eneritz Azpitarte junto al alcalde de Mallabia, Igor Agirre, leyeron el acuerdo adoptado por las autoridades local en el que pidieron perdón a los descendientes de aquellas personas que fueron juzgadas por no seguir la “uniformidad social, política y religiosa”. Según manifestaron “siendo nosotros los sucesores de los alcaldes de aquellas época pedimos perdón por el dolor y sufrimiento causado y trabajaremos por un sociedad firme y libre”. Gerediaga se sumó al texto prometiendo que “sus instituciones condenarán todas aquellas acciones que vayan en contra de la igualdad de hombres y mujeres y de la libertad de pensamiento, conciencia y creencia”.

Este año es el 400 aniversario de la liberación de las últimas mujeres acusadas de brujería y encerradas en la cárcel de Astola. Un año antes, los fieles (alcaldes) de la Merindad de Durango, reunidos en las Juntas de Gerediaga, tomaron la decisión de perseguir a las “brujas” haciendo caso omiso del informe elaborado por el inquisidor Alonso Salazar y Frias después de los juicios de Zugarramurdi, en el que afirmaba que la brujería era fruto de los mitos y miedos de una sociedad inculta.

Secciones