Artaburus

Cuero y rugido de motores en Ugao

La ruta motera organizada por lobos bikers reúne a 120 participantes en un día de gran ambiente festivo

Un reportaje de Susana Martín - Domingo, 10 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

EL ambiente de hermandad y la característica estética de los moteros conquistaron ayer la villa de Ugao-Miraballes. Cientos de aficionados y amantes del mundo de las dos ruedas acudieron a la llamada de los Lobos Bikers, asociación organizadora de una jornada festiva bajo el nombre de Artaburus, que se celebra por segundo año consecutivo gracias al empeño y la ilusión de Juanma Zorrilla por compartir su pasión con sus convecinos y “animar la localidad con nuestro buen humor y ganas de fiesta y también para dar a conocer nuestro entorno”.

Para ello, uno de los actos principales de la cita fue la ruta que arrancó a las 11.00 horas de la plaza Gernika, centro neurálgico de la concentración. Una llamativa caravana de más de 120 motos tomó la carretera, a partir de ese momento, para pasar por municipios como Zeberio y Artea, atravesar Bikotzgane para llegar a Orozko y, desde allí, tomar dirección Amurrio y realizar una parada en Laudio antes de regresar a la villa. Enrique y Santi, socios del club Bikers De al-te de Basurto, realizabann por primera vez el recorrido y, a su término, no dudaron en calificarlo de “espectacular y muy bonito” tanto por el paisaje como “por las curvas que hay durante todo el trayecto, algo que nos gusta mucho a los moteros porque nos permite sentir la carretera”.

Y lo hicieron a una velocidad media de 50 a 80 kilómetros por hora “porque en estos eventos lo importantes es disfrutar y para ello no hace falta correr” y mostrando el “gran compañerismo que hay entre los moteros”. De hecho, “a una chica algo le ha pasado durante la ruta que se le ha parado la moto y todo el que iba a su lado se ha parado a esperarla hasta que ha podido volver a arrancar”, aseguró Santi. A parte de conducir sobre su moto, otra de las cosas que vive con intensidad Enrique en este tipo de rutas es la expectación que generan a su paso por núcleos habitados. “Ver, sobre todo, la cara que ponen los niños al vernos pasar no tiene precio. Y como sabemos que les encanta, solemos hacer rugir más los motores cuando los vemos”.

Así lo hicieron especialmente cuando la caravana se adentró, a las 13.30 horas en el casco urbano de Ugao-Miraballes para acceder a la plaza Gernika y dejar allí aparcadas sus motos para que pudieran ser vistas de cerca por numerosos vecinos y curiosos.

Entre la multitud se encontraba un grupo de chicas con el anagrama de Lobos Bikers visible en sus chalecos de cuero. Ainhoa Santamaría, Cristina Sánchez, Saray Sánchez, Guadalupe Calderón, Elena Urquijo, Nekane Soto, Divi Blanco, Carmen Cerrato y la pequeña Izaro Zorrilla son algunas de las féminas del grupo organizador y afirmaron con orgullo que “no puede haber lobos sin lobas y, en nuestro caso, más que amigos somos además una gran familia”. Eso sí, Nekane precisó que “yo, de momento, soy una buena amiga pero aquí me acogen siempre súper bien, me hacen pasar muy buenos momentos y soy ya un cachito de loba”.

Tras un tiempo de asueto para refrescar las gargantas en establecimientos colaboradores de la villa, la jornada continuó a las 15.00 horas con la comida de hermandad a la que asistieron alrededor de 200 personas y después hubo una sesión de juegos moteros para crear expectación y buen ambiente. La buena música tampoco faltó con el concierto de estilo rockero que ofrecieron, a partir de las 20.00 horas, con Mister JL Band y Blues&Breaker aderezado con sorteo de regalos cedidos por comercios locales y entrega de reconocimientos.