Paolo Rossi

Paolo Rossi, un campeón inesperado

El ariete fue convocado ‘in extremis’ tras dos años de sanción por un caso de apuestas ilegales y se convirtió en la estrella de una Italia campeona que solo consiguió empatar los tres primeros partidos

Aner Gondra - Lunes, 11 de Junio de 2018 - Actualizado a las 19:32h.

A Italia no hay que darla nunca por muerta. En cualquier competición sus posibilidades de terminar campeona son directamente proporcionales a lo cerca que ha estado de quedar eliminada en la primera fase. Quizás el mayor ejemplo de este fenómeno se dio en el Mundial de 1982 en España, cuando la azurra no pasó del empate en sus tres primeros partidos. A pesar de su lamentable papel en los tres primeros envites, Italia terminaría conquistando su tercer título Mundial. Fue, sobre todo, gracias a la eclosión de un delantero: Paolo Rossi.No era el primer Mundial al que acudía el ariete transalpino. En 1978, con solo 21 años, también fue convocado por sorpresa por el seleccionador Enzo Bearzot. Rossi debutó con la selección sin haber participado en las rondas clasificatorias y respondió a la confianza del técnico con goles. Firmó tres dianas y completó una dupla atacante muy eficaz junto a Bettega. En aquel Mundial Italia alcanzó el cuarto puesto.Para el Mundial de España, el primero en el que se pasó de 16 selecciones participantes a 24, haciéndolo más global, Bearzot volvió a defender a capa y espada su apuesta por Rossi y lo convocó ante la sorpresa de todo el país. El fútbol italiano había vivido un episodio convulso con el estallido del caso Totonero, un entramado de apuestas ilegales en el que habían estado implicados clubes y futbolistas de las dos primeras divisiones. AC Milan y SS Lazio fueron descendidos a la Serie B y muchos jugadores fueron inhabilitados, entre ellos Rossi. Al delantero le impusieron un castigo de tres años, pero finalmente se redujo la sanción para que pudiese ir al Mundial. Bearzot lo convocó cuando solo había jugado los tres últimos partidos de Liga.Rossi no consiguió marcar gol en ninguno de los tres primeros partidos ante Polonia, Perú y Camerún. Italia se clasificó gracias al mejor gol average que Camerún y disparó el pesimismo en torno a sus aspiraciones. Pero a partir de ese momento el equipo italiano se transformó. En la siguiente fase derrotó a la vigente campeona del mundo, Argentina, por 2-1. Rossi no consiguió golear, pero fue vital en el juego del equipo. Y en el siguiente encuentro Italia se topó con Brasil, que gozaba de una de sus mejores selecciones de la historia con jugadores como Zico, Sócrates o Eder. El duelo fue apasionante, uno de los mejores de la historia de los Mundiales, y Paolo Rossi maravilló anotando los tres goles de Italia para vencer por 3-2.En la semifinal aguardaba la sorprendente Polonia, pero esta vez Italia no tuvo piedad y se coló en la final tras vencer por 2-0 con otros dos goles de Paolo Rossi. En la final el pulso por el título mundial fue contra Alemania Federal. Italia empezó fallando un lanzamiento de penalti, pero en el segundo tiempo pasó por encima del conjunto germano. Rossi abrió el marcador con un gol de cabeza. Pese a las dudas planteadas en su inicio, Italia terminó siendo campeona.Rossi, con seis goles anotados, se llevó el trofeo de máximo goleador y fue elegido el mejor jugador del torneo. El italiano no pudo agrandar su currículum en los Mundiales. Cuatro años después defendió el título en el Mundial de México, pero una lesión le impidió jugar un solo partido.