pelota

Semilla para remontar

El circuito de remonte recala en el frontón Bizkaia de Bilbao con la idea de crecer con una apuesta a largo plazo

Un reportaje de César Ortuzar - Lunes, 11 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

DE tan pequeño que era su espacio, enroscado el remonte entre Gipuzkoa y Nafarroa, enfocado en el Galarreta de Hernani, su templo, y en el Euskal Jai, su extrarradio, apegada la modalidad a la liturgia de las apuestas, sostén de un modelo exuberante tiempo atrás, pero camino del anacronismo en los tiempos modernos, los gestores del remonte han decidido expandirse a escenarios que le son ajenos para que la especialidad respire mejor. Dispuesto a la aventura el remonte;a hacerse más grande adaptándose a frontones más pequeños, lejos de las distancias homéricas del Galarreta, la cuna de la modalidad. Busca el remonte un respiradero bajo la teoría del darwinismo: la capacidad de adaptación como modelo para la supervivencia. Los 54 metros naturales de Galarreta son 38 en el frontón Bizkaia de Miribilla, que de tan grandilocuente parece un estadio por sus dimensiones, por el aforo, el mayor de Euskal Herria, de 3.000 butacas. Un recinto magno, para los días más grandes y las fiestas de guardar. Gigantesco para el remonte a día de hoy. “Debe ser un apuesta a largo plazo, que necesita más apoyo”, coincidían las voces consultadas por DEIA en el frontón Bizkaia de Bilbao.

El remonte pretende conquistar ese territorio inhóspito con un circuito novedoso que acampó ayer sobre la piedra negra del Bizkaia de la mano de una iniciativa solidaria, puesto que la recaudación, a modo de 5 euros de donativo, se destinó en favor de la fundación Aspanovas. El festival, que incluyó tres partidos con los mejores puntistas del cuadro, estrenó horario. Se apostó por la tarde después de que el pasado año, al mediodía, la convocatoria no obtuviera el éxito esperado. El reto era mayúsculo y se evidenció que necesita tiempo para enraizar. Como en su día escribiera Antonio Machado, “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Una frase repleta de realismo que sirve como frontispicio para la modalidad, que pretende cincelar un futuro mejor

“Es una pena que no se haya acercado gente porque la modalidad es espectacular. Es necesario publicitar más esta clase de iniciativas”, exponía Juan Carlos Garrofé desde una de las butacas de cancha del frontón bilbaino, muy desangelado. Compartía la idea Ager Pérez, un algortarra que acudía a ver remonte “por primera vez” en el recinto bilbaino. “Es una idea muy buena traer la modalidad, pero necesita más apoyo. Ha venido muy poca gente y es una modalidad espectacular”.

Con el sonido de los pelotazos de fondo y las voces de los pelotaris colándose como parte del juego, la velocidad del remonte impregnaba cada recoveco del frontón, en silencio salvo cuando algún tanto despertaba la emoción del aplauso. “El remonte me gusta desde siempre, es muy vivo y es una buena idea sacarlo de Gipuzkoa, darle más cancha. Es necesario”, reflexionaba José Luis Arrondo, un donostiarra enraizado en Bilbao, que en la charla con este periódico recordaba sus años mozos en el gallinero del Deportivo de Bilbao, disfrutando de la pala y de pelotaris como “Manolo Iturri y de Jorge Utge, el argentino”. A su lado, Txaro Alza disfrutaba de una modalidad que veía en frontón corto por primera vez. No perdía detalle la donostiarra, a la que la idea de expandir el remonte a otros territorios históricos le parecía “estupenda. Está muy bien para que la gente conozca la especialidad y se acerque a ella”.

adaptarse Esa misma línea argumental sostenía el discurso de la iruindarra Ainara Urrutia, pareja de uno de los pelotaris del festival de remonte. “Es un deporte minoritario, que se está perdiendo, así que iniciativas como estas están muy bien. Son necesarias”. El rotundo marco del Bizkaia, que dispone de una cancha más pequeña, para lo que se adecuó el material, exigía más precisión si cabe y otra disposición de los pelotaris. “Se les ve más amontonados, es otra manera de jugar. Me gusta más verlo en frontón largo, porque es su lugar, pero al igual que los pelotaris, es cuestión de que el público también se adapte”, apuntaba la joven de Iruñea. También desde Iruñea acudió Borja Aguirre, que destacó que “visualmente es una modalidad muy interesante que necesita que se expanda para que todo el mundo lo conozca y pueda así disfrutar de ella”. Iniciativas como las de ayer servirán como semilla para remontar.