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Trío de Sánchez

José Ramón Blázquez - Lunes, 11 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Gobernar es comunicar, buen remedio. Cuando careces de mayoría, la comunicación es tu épica de salvación y tu única baza. Pedro Sánchez ha comenzado mal, usando el lenguaje menos explícito, el de signos, para compensar la dura oposición anunciada por PP y Podemos, que reeditarán la pinza de Aznar y Anguita de los 90. El propósito del Gobierno es llevar a cabo una intensa campaña electoral que otorgue al PSOE opciones de victoria dentro de año y medio, eso sí, pagada con el dinero del contribuyente. Hay quien cree que la comunicación, como el maquillaje, encubre la realidad.

El presidente Sánchez cuenta con un trío de ases para este ensueño. El primero, Miguel Ángel Oliver, a quien ha sacado de los telediarios de Cuatro para ubicarle en la secretaría de Estado para la Comunicación. Será el coordinador de la acción informativa, con la potestad de gestionar la publicidad institucional, muchos millones de euros para engrasar opiniones favorables y presionar a la disidencia mediática. Confío en que no intente colonizar TVE. Tendrá que entenderse con Isabel Celaá, la segunda de este núcleo duro, en su tarea de portavoz, una personalidad briosa. No sirve para la empresa. La ex consejera vasca posee una imagen adusta y desabrida, muy poco emocional y de sonrisa forzada, como puso de manifiesto en su primera comparecencia. Nadie duda de su solvencia intelectual, pero su rictus y el aire de severa catedrática son malos conductores de energía positiva.

Y el tercero es el donostiarra Iván Redondo, jefe de Gabinete de la Moncloa, sobre quien recae la definición y desarrollo del discurso, la agenda y la figura personal y pública del presidente. Un gurú con leyenda de visionario. En realidad, un gurú comunicacional no usa magia ni pócimas: es un tipo intuitivo al frente de un equipo que durante 24 horas lo mira todo, lo lee todo, lo escucha todo, lo olfatea todo y finalmente sintetiza. ¿Y Màxim Huerta, el frívolo colaborador de Ana Rosa en Telecinco, ahora flamante ministro de Cultura? Bastante hará si la gente le toma en serio.