Rigoberta Menchú | Premio Nobel de la Paz

“Los políticos han de ser misioneros de la transformación social, por eso la corrupción es un cáncer”

Dra. Rigoberta Menchú Tum
Rigoberta Menchú, líder indígena y Premio Nobel de la Paz. (Foto: Javi Colmenero)
Rigoberta Menchú.

“El odio es una enfermedad física pero también mental espiritual. Yo cuido mi espiritualidad para no llegar a esos padecimientos”. Así es Rigoberta Menchú

Miércoles, 13 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BILBAO - Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz, activista que salió de Guatemala hace 38 años para denunciar los delitos de lesa humanidad, participa estos días en la conferencia sobre Igualdad, Diversidad e Inclusión ofreciendo una visión tolerante y reivindicativa de justicia social. Para Menchú, “no se puede permitir que países de la UE sean racistas, discriminatorios o tengan fobias a los migrantes”. Y reivindica de los políticos un papel de “misioneros de la transformación social”. Considera la corrupción como “un cáncer global” que hay que perseguir con “mucha dureza” y aprovecha este foro para pedir financiación para las políticas sociales. En esta mujer de pequeña estatura y rasgos amables, las palabras espiritualidad y tolerancia adquieren una dimensión de altura. Seguramente por la convicción con la que las pone en práctica y porque en ellas sustenta reivindicaciones de justicia social.

En su intervención en la apertura de esta conferencia hizo referencia con preocupación a un reagrupamiento de las ideas fascistas y xenófobas. ¿Qué opina de la actitud del gobierno italiano que ha rechazado la llegada del barco ‘Aquarius’ con más de 600 inmigrantes a bordo?

-Realmente es impresionante. Para mí Italia siempre fue un país con mucha historia de humildad e incluso de pobreza y que sea el país más intolerante en este hecho en particular, que precipita una acción abusiva contra personas de otro mundo, es lamentable y hay que condenarlo. La migración no debe ser un acto humanitario sino una relación natural. Sin embargo, en este caso, este barco o es vida o es muerte y por lo tanto todos los países tienen la obligación de brindar una oportunidad de la vida. La Unión Europea debe tomar medidas contra los países que ejercen políticas antimigrantes en todo el continente.

¿Cree que el resto de países deben castigar la actitud de Italia?

-Sí. Si yo tuviera la oportunidad de incidir en la Unión Europea ya estaría presentando una norma que tome como precedente la actitud de Italia y se prohíba a otros miembros de la UE estas acciones. Porque no es un país que pueda actuar por su cuenta. Se supone que estamos avanzando en las legislaciones humanitarias a nivel global. No se puede permitir que un país dentro de la Unión Europea sea racista, discriminatorio o que tenga fobias a los migrantes. Esto debe generar precedentes. En Italia mismo, muchos italianos tendrán la misión de reformar las normas migratorias de su país, pero la Unión Europea es el espejo global por lo que debe haber acciones.

¿Le parece que existe un escaso compromiso económico que refuerce proyectos sociales como los que se debaten en este foro?

-Nadie puede cambiar el mundo si no tiene presupuesto establecido y una buena ejecución. Hay temas que no los abordamos porque queremos ser cuidadosos pero, para mí, en Guatemala y en América Latina este es mi tema cotidiano. Las autoridades locales perdieron la credibilidad de muchos millones de ciudadanos porque las elecciones se convirtieron en un reflejo coyuntural, el que tiene más dinero puede invertir más en una campaña, pero ya no es liderazgo social y cuando digo que tenemos que ser un actor de misión social, me refiero a que el poder público debe ser un servicio para mejorar la vida de los habitantes y no solo ocupar un tiempo corto en un poder público para lucirse. Y es muy importante revisar las cosas comunes que nos hacen daño en el planeta.

¿Cuáles?

-Una de ellas y es un cáncer global es la corrupción. Ha salpicado muchas instituciones públicas pero también privadas. La impunidad, que alguien se arrogue el derecho de sacrificar vidas humanas y que nadie lo castigue, no hay que permitirlo y, finalmente, los políticos tenemos que saber que lo que hacemos es una misión social, por eso es inconcebible la corrupción porque no es su dinero. Por eso me pareció correcto llamar la atención en este foro sobre un buen gobierno.

¿Qué papel tienen las minorías en un mundo cada vez más globalizado?

-Yo pienso que todos somos minorías. El tema de esta conferencia es inclusión, diversidad e igualdad. La igualdad pasa por la conciencia de los ciudadanos en particular, el hermanamiento de los pueblos, por eso me interesa muchísimo este foro que aglutina a miles de municipios y regiones y que pone énfasis sobre la igualdad, la inclusión y la participación ciudadana.

¿Qué espera de esta conferencia?

-Creo que propicia un hermanamiento de municipios, países, de logros. He oído bastantes experiencias de ciudades y no somos iguales, pero hay rasgos de prevención que se pueden intercambiar.

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