Historias de... rusos afincados en bizkaia

“Putin, ¡lo que haga falta!”

Hoy arranca el Mundial de fútbol. El país anfitrión, Rusia, se ha volcado en su organización y los rusos que viven en Bilbao también van a seguir intensamente el torneo

Por Aner Gondra - Jueves, 14 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

HOY arranca el mayor evento del mundo. Esta tarde en Rusia el balón echa a rodar y durante un mes el planeta contendrá la respiración con un deseo atravesado en la garganta: ver a su país conquistar el Mundial.

Los rusos, que organizan el Mundial por primera vez en su historia, ven este torneo como algo más que deporte, poco menos que una cuestión de Estado. Y, si no, que se lo pregunten a Dimitri Kopeykin, a Vladimir Varlamov, a Oksana Shlomak y a sus dos hijas, Eliana y Erika. “Es una gran fiesta nacional, sobre todo desde el punto de vista deportivo”, explica Vladimir, que lleva 15 años viviendo en Bilbao, “Rusia ha apostado y se ha esforzado mucho por tener la organización de este campeonato. Las autoridades rusas han hecho todo lo posible para que esto se haga efectivo”. Así pues, no es de extrañar que sus compatriotas estén emocionados por acoger a los mejores futbolistas del mundo: “La verdad es que hay mucha ilusión entre la población por el Mundial y supongo que también tendrán mucha ilusión los visitantes que lleguen este mes a Rusia”.

Dimitri, por su parte, confiesa que el fútbol no es precisamente lo suyo, pero tiene claro que a partir de hoy un gusanillo roerá sus tripas durante unas semanas: “Tengo esperanza de ver a Rusia ganar la Copa del Mundo”. Vladimir, en cambio, no es tan optimista: “Yo al equipo, sinceramente, lo veo muy flojo. Creo que Rusia pasará de la fase de grupos y creo que, como mucho, llegará a cuartos de final. Pero vamos a vivir de una manera intensa cada minuto de cada partido, yo por lo menos”.

A la hora de seguir al equipo ruso, Vladimir nos recomienda que nos fijemos en dos jugadores: Artiom Dzyuba, del Arsenal, y Fiódor Smólov, del Krasnodar. “Son los dos delanteros favoritos del entrenador”, relata a DEIA, “espero que puedan meter varios goles en el partido de hoy contra Arabia Saudí, un equipo que nos puede dar alguna sorpresa hoy en el primer partido”.

La cruz de este Mundial puede estar en el papel de los hinchas más violentos. Preguntado sobre si pueden verse en Rusia imágenes como las vividas en Bilbao en la visita del Spartak, Vladimir explica que no hay nada que temer: “Estuve llevando a los turistas rusos que vinieron a Bilbao. Vinieron a dejar pasta y la gran mayoría no eran violentos. Los dueños de los restaurantes de Mazarredo me decían que no habían visto en su vida tantos billetes juntos de cien y doscientos euros. Creo que se portaron bien, por lo menos los que yo traté. Pero todos vimos lo que sucedió. En Rusia va a estar todo más controlado porque están acostumbrados a eso”.

Aunque todos coinciden en que verán los partidos de Rusia en sus respectivas casas, alguna no promete resistirse a la emoción. “Yo viendo el fútbol muchas veces me quedo dormida”, confiesa Oksana.

En la historia de los Mundiales hay una máxima que se ha repetido: los árbitros siempre ayudan un poco al equipo anfitrión. ¿Tendrá Putin este asunto bien atado? Vladimir no lo duda un segundo: “Putin, ¡lo que haga falta!”.