se reunirán antes del verano

Urkullu medirá su sintonía con Sánchez y el margen para abrir el debate competencial

Pedro Sánchez y el lehendakari, Iñigo Urkullu, durante un encuentro anterior en Lehendakaritza. (Foto: Efe)

El presidente español abre su ronda con el lehendakari, a quien citará en breve para cerrar una agenda de trabajo

Míriam Vázquez - Sábado, 16 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

bilbao - El lehendakari y el presidente español se reunirán antes del verano para abordar una primera aproximación a las reivindicaciones vascas sobre el autogobierno y la convivencia. El socialista Pedro Sánchez abrirá con carácter inminente una ronda de contactos con los presidentes autonómicos y, como manda la tradición, se citará en primer lugar con el representante del territorio con el estatuto más antiguo. Por ello, será Iñigo Urkullu el primero en reunirse con el presidente, con quien mantiene una buena relación que se remonta a sus encuentros antes de que asumiera las riendas de La Moncloa. La reunión será una primera toma de contacto para que ambos se pongan al día de sus planteamientos y abran una etapa basada en la cooperación y no en los litigios competenciales ante los tribunales. En cualquier caso, la cita llega rodeada de cierta expectación porque el lehendakari gobierna con los socialistas, y su pacto de coalición recoge demandas como el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika que podrían abordarse con mayor fluidez teniendo en Madrid a un interlocutor del mismo signo político que sus socios en el Ejecutivo y que, por lo tanto, podría sentirse vinculado por ese acuerdo firmado por el PSE. Además, Sánchez tiene en estima al lehendakari por su labor de mediación para tratar de evitar el choque en Catalunya y valora sus opiniones sobre el modelo de Estado.

En estos casos, es el presidente quien fija la agenda, y en Lehendakaritza prefieren ser prudentes, aunque Urkullu ya ha dicho públicamente que el cumplimiento del Estatuto es una prioridad. El lehendakari es consciente de que no puede reclamar al presidente que solucione en unas semanas lo que no se ha encarrilado en cuarenta años, pero le va a sondear sobre el cumplimiento íntegro del Estatuto (37 traspasos) y, sobre todo, las dos competencias prioritarias en las que cree que puede haber margen para cerrar compromisos concretos en la legislatura de Sánchez, que podría extenderse hasta 2020: las prisiones y la gestión del régimen económico de la Seguridad Social. En ambos casos, el alcance de la competencia se ciñe a la letra del Estatuto de Gernika, de manera que la comunidad autónoma gestionaría las cárceles aplicando la legislación penitenciaria española;y tendría la estructura funcionarial para recaudar las cotizaciones y pagar las pensiones, mientras la regulación de la normativa seguiría en manos de Madrid.

En este debate queda pendiente un trámite obligado por el Tribunal Constitucional y que podría abordarse en los próximos días. El expresidente Rajoy accedió a convocar la Comisión Mixta para abordar el traspaso de dos líneas de tren (Basurto Hospital-Ariz e Irauregi-Lutxana-Barakaldo) porque le obligaba una sentencia del tribunal, aunque no puso fecha y abrió de manera transitoria un periodo de gestión compartida. Son dos de las once líneas que circulan íntegramente por la comunidad autónoma y cuyo traspaso pide Urkullu en cumplimiento del Estatuto de Gernika. Cumplir el trámite de las dos líneas tendría muy poco coste político para Sánchez porque viene obligado por una sentencia. Sería el primer traspaso desde el acceso de Rajoy a la Moncloa en 2011, que paró en seco el flujo de competencias hacia la comunidad autónoma que abrió el socialista Zapatero. Durante el mandato del PSOE, además, quedaron encarrilados y a falta de firmarlos los traspasos sobre ferrocarriles, autopistas y el Fogasa, el fondo que paga los salarios a los trabajadores en las empresas en quiebra.

El encuentro se va a producir en pleno debate sobre el estatus de autogobierno en la comunidad autónoma, donde PNV y PSE no van de la mano. Sánchez ha opinado en el pasado sobre la apuesta de los jeltzales de blindar el autogobierno y establecer una relación bilateral, y ha evitado descalificarla de entrada. Ha emplazado al PNV a concretarla, y ofrece una reforma de la Constitución, aunque los jeltzales no la ven necesaria y apelan a los derechos históricos.

El orden para reunirse con los presidentes autonómicos ha provocado que Sánchez se vaya a entrevistar con el lehendakari antes de hablar con el president Torra, un dato que molestó a los soberanistas catalanes por la urgencia de resolver su conflicto territorial. Sánchez se reunirá con Urkullu justo antes de recibir a Torra, que será el segundo. Se da la circunstancia de que Sánchez valora la opinión del lehendakari sobre el modelo territorial y, en el discurso de la moción de censura, aludió de manera expresa a Urkullu y le agradeció su esfuerzo por la convivencia, en referencia a su labor de mediación para evitar la declaración unilateral de independencia y la suspensión del autogobierno con el artículo 155. Por otro lado, entre Urkullu y Sánchez existe una clara sintonía en cuestiones como la acogida de los refugiados y la solidaridad con la inmigración, como se demostró en sus reacciones a la crisis del Aquarius.

paz Los encuentros serán una primera toma de contacto, pero Sánchez quiere que sirvan para perfilar una agenda de trabajo con los presidentes. En el caso del Gobierno vasco, es de dominio público que las prioridades pasan por el cumplimiento del Estatuto, una petición que se ve reforzada por el mandato del Parlamento, que en abril pidió a Rajoy que en seis meses abordase un calendario con las transferencias. Urkullu también planteó al antecesor de Sánchez un grupo de trabajo a tres bandas con el Gobierno navarro para adecuar la política penitenciaria al nuevo tiempo, incluyendo el acercamiento de presos.

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