Leioa, en la mejor compañía

Los chicos de Guri 5 acumulan cuatro años de participaciones en el Antzinako Eguna. Fotos: M. Hernández
Oaztargi Taldea fue otra de las cuadrillas que aportó colorido a la jornada.
Jóvenes y un niño decoran el mural colocado en el bulevar.
Las chicas de Danok Bat disfrutaron de la fiesta con epicentro en el bulevar de La Avanzada.

Una treintena de cuadrillas juveniles de Leioa da colorido al Antzinako Eguna, un día “único” en el calendario del municipio, como valoran los protagonistas de esta celebración previa a los festejos de San Juan

Un reportaje de Marta Hernández - Domingo, 17 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Es un día único”. Era el grito ayer en el bulevar de La Avanzada de Leioa. Era un sentimiento general. Una alegría compartida. En el centro de la localidad sonaba la música. Hervía el buen rollo. Se saboreaban las ganas de pasarlo bien. Había un ambiente tremendo y la juventud derrochaba esa energía incombustible de quienes pueden presumir de rondar la veintena. Así es el Antzinako Eguna. El día de las cuadrillas de Leioa. El sábado en el que los grupos de amigos más disfrutan de su compañía y de su municipio. “Lo más bonito es que cada año hay más cuadrillas porque se van sumando las de los más jóvenes”, aseguraban ayer los miembros de Guri 5.

Y, en efecto, la explosión era mayor en esta ocasión, en la que treinta numerosos grupos de colegas se juntaron para encadenar instantes de risas, anécdotas, desenfreno, coqueteos, bailes... “No sé si en otros pueblos tendrán algo parecido, pero este día es genial. Yo estoy orgulloso de mi pueblo por esto”, destacaba uno de los chicos de Guri 5. Es gracias a todas y cada una de las agrupaciones de Leioa por las que existe esta jornada de tal calibre, de unión y vitalidad en el municipio, pero, en especial, es gracias a Mugi Leioako Gazteak, ya que es la que se pone al frente de la organización. Este colectivo recuperó hace ocho años esta celebración extinguida para dar un aire más participativo a los festejos de San Juan y para estirar más unas fiestas patronales que se habían quedado solo en torno al día 24. Además, la cuestión era aportar a San Juan un toque personal de las cuadrillas de la localidad, tatuarle ese sello del gusto de la gente del pueblo. Además, se presta otro ingrediente, porque fomentar la cultura euskaldun es otro de los objetivos que persigue Mugi, que también impulsa otra serie de actividades a lo largo del año en el municipio, como la Arimen Gaua, es decir, el particular Halloween de Leioa, o propuestas durante los carnavales.

Pero para la juventud de Leioa nada supera el Antzinako Eguna. “Es increíble”, ilustraban las chicas de Danok Bat. Entre los 17 y los 19 años, estas jóvenes reflejaban el sentir de la gran mayoría. “Nos gusta mucho más este día, que son como las prefiestas, porque luego el próximo fin de semana ya viene mucha más gente de fuera y en el Antzinako Eguna estamos solo los de aquí”, comentaban.

Música, camisetas de cuadrilla, pan, carne, bebidas, gafas de sol... Son las piezas básicas de una jornada festiva que gira en torno al sukalki, la comida en común, los juegos y la romería. Pero también hay otros elementos clave: el mural y la foto con él. Todas las cuadrillas dejaron ayer su impronta en un papel que por la mañana lucía un triste color marrón y que a medida que pasaban las horas se iba llenando de colorido con la firma y los dibujos que realizaban los protagonistas del Antzinako Eguna. Después, alrededor de las 14.30 horas, todos posaron con el mural y se sacaron la pertinente foto de rigor para dejar retratada la presente edición del día de las sonrisas en cuadrilla. “El Antzinako Eguna es lo mejor de todas las fiestas, nos juntamos todas las cuadrillas y disfrutamos juntas”, valoraban los integrantes de Guri 5. Los miembros de Herriko Zoroak lo secundaban: “Es un momento muy especial, es un día para la gente del pueblo”, constataban.

Más marcha El deporte, como los torneos de pádel y de waterpolo y la exhibición de patinaje, a cargo del club local Irristaketa, es otro de los argumentos del querido Antzinako Eguna, que realmente rebosa juventud temprana, porque son los chicos que están cerca de los 20 años los que más animaban el cotarro y los que eran mayoría. Es cierto que también había cuadrillas de personas treintañeras e incluso algún carrito de niño que sí delataba una edad más avanzada... Pero los más jóvenes ganaban por goleada. Seguramente, ellos llegarían con la energía intacta a los festejos más tardíos, los que van surgiendo cuando el sol se va apagando y las estrellas aguardan para copar el cielo. La dantza-poteo y la romería con Oxabi, un grupo que sabe lo que se hace, fueron los últimos pasos del Antzinako Eguna, el aperitivo servido en forma de plato fuerte de las celebraciones de San Juan, que, por otro lado, arrancaron con un contratiempo, ya que el Ayuntamiento tuvo que cancelar la apertura de las barracas -ayer seguían clausuradas- debido a que no cumplían las condiciones de seguridad. “Queda en manos de la asociación de feriantes que las barracas puedan ser instaladas, siempre y cuando sean acordes a las medidas establecidas y que cuenten con toda la seguridad”, zanja el Consistorio.

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