Wrangler, todoterreno en estado puro

El resolutivo Wrangler dulcifica un poco su apariencia, su decoración interior y sus modales, pero no renuncia a su esencia 4x4. (jeep)

La cuarta edición del Jeep más genuino, descendiente dellegendario Willys de la Segunda Guerra Mundial, potenciasus facultades 4x4 al tiempo que se contagia del esmero yla tecnología que distinguen a los modelos hermanos

Un reportaje de J. Á. Martínez - Lunes, 18 de Junio de 2018 - Actualizado a las 13:41h.

JEEP se dispone a renovar el Wrangler, el más minoritario y representativo de todos sus productos. El pequeño modelo es el verdadero paradigma de la marca norteamericana: permanece absolutamente leal a la ortodoxia 4x4 y evoca el estilo primigenio, sin desdeñar por ello los últimos avances tecnológicos. La cuarta generación, que mantiene una deriva estética previsible para no decepcionar a sus fieles, perfecciona sus ya legendarias facultades todoterreno. De paso, dulcifica ligeramente sus modales, enriquece sus dotaciones y afina su gama motriz buscando la máxima eficiencia.

Jeep es un icono contemporáneo que da nombre a un tipo de automóvil. El diccionario de la RAE reconoce la entrada ‘jeep’ como sinónimo de todoterreno, que cataloga como “vehículo para circular por zonas escarpadas”. Ninguna de las creaciones de la casa representa esa esencia mejor que el Wrangler. En la próxima entrega de este ‘vaquero’, que se anuncia para otoño, aún se adivinan rasgos de aquel Willys desarrollado con fines militares en 1940 (y de su posterior versión civil CJ), convertido hoy en pieza cotizada por los coleccionistas.

Las sucesivas reediciones del proyecto Wrangler (la primera data de 1987), paulatinamente más sofisticadas, no han diluido del todo ese poso estético algo retro. La remesa en ciernes perpetúa el característico diseño que identifica al modelo. Respeta la inconfundible parrilla rectangular con seis barras verticales, flanqueada por las no menos distintivas ópticas redondas. Ahora, estos faros, así como los traseros de proporciones cuadradas, incorporan tecnología LED en los acabados Sahara y Rubicon.

Mantiene también el peculiar parabrisas abatible, además de proponer varias configuraciones de techo, rígido y retráctil, para satisfacer al público amante de las actividades al aire libre;sugiere un nuevo cobertor blando Premium, un techo Freedom Top más ligero y fácil de usar, así como la capota eléctrica SkyOne-Touch.

La cabina recibe un plus de empaque gracias a la adopción de materiales de superior calidad. Presenta unos controles de instrumentación más intuitivos, además de una consola central de nuevo diseño que alberga el cambio de marchas, la caja de transferencia y el freno de estacionamiento. Instala asientos, de tela o de piel, provistos de soporte lumbar ajustable;las butacas delanteras, el volante y el posavasos trasero son calefactables.

El Wrangler ofrece tres modalidades del sistema Uconnect de comunicación, entretenimiento y navegación. Jeep asegura que en esta edición el dispositivo ofrece un uso más sencillo, “potencia de procesamiento mejorada, tiempos de inicio más rápidos y pantallas táctiles que muestran gráficos de alta resolución”. El modelo perfecciona su seguridad agregando medidas como los controles del ángulo ciego y de la parte trasera del vehículo, el sistema de ayuda al aparcamiento delantero y trasero, y la cámara de retrovisión Park View con líneas de guía dinámicas.

El Wrangler que viene da a elegir dos avanzados sistemas 4x4;ambos están permanentemente activos y distribuyen ‘a la carta’ el par motor entre las ruedas delanteras y posteriores. El Command- Trac, de serie en versiones Sport y Sahara, monta una caja de transferencia de dos velocidades. El más efectivo sistema 4x4 Rock-Trac, reservado a los Rubicon, monta diferenciales con bloqueo y desconexión electrónica de la barra estabilizadora delantera.

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