reforma de la ley electoral

El Gobierno vasco cree “destructiva” la reforma electoral del 3% que pide Rivera

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, participa en el segundo acto de la Plataforma ‘España Ciudadana’, en la Plaza de la Constitución de Málaga (EFE)

Erkoreka ve signos de “impotencia” en la propuesta de Ciudadanos que pretende sacar a los nacionalistas del Congreso

Humberto Unzueta - Lunes, 18 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bilbao - El Gobierno vasco rechaza la reforma de la ley electoral planteada por Ciudadanos porque la considera “destructiva” y contraria a la cohesión social en el Estado español. El portavoz del Ejecutivo autonómico, Josu Erkoreka, achaca la propuesta a la “impotencia” del partido liderado por Albert Rivera que no consigue en las urnas el respaldo necesario para encaramarse a la presidencia del Gobierno español.

La propuesta de Rivera consiste en sacar del Congreso y del Senado a los partidos nacionalistas vascos, catalanes y gallegos, así como a otras formaciones minoritarias, y restar su peso político. De ese modo, solo quedarían en el parlamento español las cuatro grandes formaciones políticas de obediencia estatal. Para ello plantea una nueva ley electoral que exija a los partidos una barrera de voto del 3% como mínimo en el conjunto del Estado. En las elecciones generales de 2016, solo PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos lograron superar ese listón. Ninguno de los partidos nacionalistas vascos, catalanes o gallegos alcanzaron ese umbral, ni siquiera ERC que se quedó a escasas tres décimas.

La reforma de la ley electoral (Loreg) es consecuencia, a juicio de Erkoreka, de la incapacidad de Ciudadanos de alcanzar en las urnas los resultados que ambiciona y, a la vez, es una “apuesta por destruir la convivencia, la pluralidad y la cohesión social”. Ante el pucherazo electoral que persigue Rivera, el también consejero vasco de Autogobierno alertó de las “operaciones quirúrgicas de transformación del sistema electoral” propuesta por Rivera con el objetivo de eliminar del mapa parlamentario español “a las formaciones políticas que no coinciden con sus planteamientos”.

Entre los partidos que se quedarían fuera del Congreso de los Diputados si prosperase la reforma de la ley electoral se encuentra, además de ERC, que cuenta actualmente con 9 escaños gracias al 2,63% del total de votos en el Estado español las pasadas elecciones generales;los también catalanes del PdeCAT, con un 2% de los votos y 8 escaños;el PNV, con un 1,2% de los votos y 5 escaños;EH Bildu, con un 0,77% de los sufragios y 2 escaños;y Coalición Canaria, con un 0,33% de los votos y un escaño. PACMA, el partido animalista, logró un 1,19% de los votos totales pero al estar muy repartidos en el conjunto del Estado no obtuvo ni un solo escaño, mientras que partidos como PNV, Bildu y Coalición Canaria consiguieron asientos en el Congreso pese a tener porcentajes más bajos.

La propuesta de Rivera realizada este pasado sábado en un acto del partido en Málaga no es nueva. Lleva años intentando colarla en el debate público y en el parlamento español para su tramitación como ley pero no encuentra ni el eco ni los apoyos necesarios para ello. La última vez que lo sacó fue el pasado mes de febrero y entonces buscó como aliado a Unidos Podemos. Aunque son como el agua y el aceite, ambas formaciones intentaron congeniar en la reforma de la ley electoral y llegaron incluso a abordarlo conjuntamente en una reunión entre sus dirigentes. Trataron de impulsar una reforma electoral que, entre otras cosas, ponga fin al actual sistema de la ley de D’Hondt y aumente la proporcionalidad en el reparto de escaños. Con ello, buscan ejercer presión sobre el PP y el PSOE para avanzar en los trabajos de la subcomisión parlamentaria que trataba esta cuestión.

Existen tres grandes grupos de sistemas electorales en el mundo: los sistemas mayoritarios en los que el ganador de una circunscripción gana su representación;los sistemas proporcionales, que funcionan con una única circunscripción;y los sistemas mixtos, que mezclan ambos modelos. El sistema electoral español se encuentra a caballo entre un sistema proporcional y uno mayoritario y Ciudadanos y Podemos han venido poniendo el foco en desterrar el sistema D’Hont.

Según este sistema, en cada circunscripción se excluye antes que nada a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3% de los votos válidos emitidos. El resto de las candidaturas, se ordenan de mayor a menor, en una columna, según el número de votos obtenidos. Luego se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura entre 1, 2, 3, etc, según el número de escaños correspondientes a cada circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente.

Según la ley electoral, Ceuta y Melilla disponen de un diputado cada una, mientras que el resto de circunscripciones provinciales tienen asignados dos diputados como mínimo y el resto se reparten según la población empadronada.

Rivera rescata esta propuesta después de fracasar en su intento de provocar el adelanto de las elecciones generales tras la sentencia de la Gürtel que precipitó la moción de censura contra Rajoy, en la que, al igual que en el debate de los Presupuestos, los partidos nacionalistas han sido determinantes. Los postreros intentos de que el expresidente español dimitiera también cayeron en saco roto.

Para el portavoz del Gobierno vasco, esta iniciativa evidencia que Ciudadanos “trabaja por destruir y no por construir, que debería ser la apuesta de cualquier formación política o institución democrática”. Por ello, Erkoreka subrayó que su Ejecutivo “no comparte semejante comportamiento destructivo” y afirmó que, por el contrario, “está comprometido con la construcción de una sociedad integradora, abierta, plural, que sepa dar cohesión a la heterogeneidad del país y a la diversidad de planteamientos ideológicos”.

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