Josean Alija Chef del Restaurante Nerua del Museo Guggenheim

“La gente no es consciente de lo que supone que una persona vuele doce horas para comer en dos restaurantes vascos”

Número 57 en la lista de los mejores restaurantes del mundo, sirvió el lunch del que disfrutaron los invitados a la conferencia ‘Food meets art’ en el Guggenheim

Una entrevista de A. Atxutegi - Martes, 19 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - La lista de los 50 Best acaba de situar su restaurante en el número 57. ¿Satisfecho?

-Llevo ya varios años puesto arriba, puesto abajo... Estamos felices. Al final, trabajamos intensamente, en Nerua y haciendo acciones en el exterior. Es una oportunidad para dar a conocer nuestra cocina y para dar a conocer Bilbao. En el fondo, somos tractores de que venga gente aquí, a nuestro territorio. Y eso me enorgullece. Es muy bonito. Estar en la lista es muy importante y los que estamos lo sabemos. Puedes estar más adelante, más atrás;eso me da igual. Para mí, como sentimiento y como esfuerzo, esto es maravilloso.

¿Tiene la sensación de haberse quedado a las puertas?

-No. Tengo una sensación de éxito total, de verdad. Por una razón: viajo mucho y conozco gente tan buena cocinando, que lo que me pregunto es por qué estoy yo en la lista. Somos muy afortunados.

Entró en la lista en 2015. ¿Qué ha supuesto para Nerua?

-Siempre supone oportunidades de que la gente venga. Con el trabajo que se está haciendo en Euskadi, lo se está fidelizando un territorio como destino gastronómico, al cual la gente viene con pasión. Eso lo ha conseguido esta lista, lo ha conseguido Michelin... Se ha conseguido de diferentes maneras, también con la ambición y las ganas de hacer las cosas de manera especial.

Nueva York, Melbourne... Y, por primera vez en la Europa continental, los 50 Best eligen Bilbao para su gran gala anual.

-Es una oportunidad para que Bilbao se haga lo suficientemente importante en el mundo.

¿Cree que esta lista es suficientemente conocida?

-Quizá la gente no sea consciente de lo que significa. Si los Oscar cambiaran de ciudad cada año, todo el mundo se volvería loco para sacar una foto. Pues los Oscar de la gastronomía están aquí. Si la gente conociese a los grandes actores de la gastronomía, estaría flipada porque se cruza con personas que son genios.

¿Es un reconocimiento a la cocina vasca?

-Hay una diversidad enorme. A mí me pasa el día de fiesta, ¿eh? Hay tantos sitios buenos que me cuesta elegir… Es una suerte de la que muchas veces no somos conscientes;los locales, menos todavía. Damos tantas cosas por hecho... La gente no es consciente de lo que significa que una persona vuele doce horas para comer en dos restaurantes y pasar un fin de semana en el País Vasco.

¿Cómo se ha llegado hasta aquí?

-Hay muchos años de trabajo detrás de esto. Los cocineros llevamos cuarenta años defendiendo el territorio y la cultura a través de la cocina y de nuestro saber hacer. Algo que no han defendido otros sectores. Seguro que usted se tiene más identificada con un trocito de bacalao, o unas anchoas a la bilbaina, que con un trozo de acero, que ha dado muchísima riqueza a este país. Se nos reconoce por ese bocado.

¿Cómo definiría el instante que vive la cocina vasca?

-Vivimos un momento de gloria pero también un momento de duda. Yo siempre me pregunto ¿quién estará mañana?

¿No hay relevo generacional?

-Hemos conseguido algo único en Euskadi: crear familia. Gente que viene a aprender con nosotros y que luego montan sus negocios en la ciudad. Y son los negocios más inteligentes que hay, porque tienen conocimiento, saber estar e inquietud. Esa es nuestra familia, lo bonito.

¿Tiene quiniela para la lista de este año?

-No. Es muy difícil saber quién va a estar ahí. Pero sin duda, el que esté es porque se lo merece.