quiere gobernar hasta el año 2020

El PNV y Sánchez sellan el compromiso de colaborar para agotar la legislatura

Ortuzar estuvo el miércoles en La Moncloa y pidió al presidente que sea receptivo a las demandas de Urkullu

Míriam Vázquez - Martes, 19 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

bilbao - Dentro de su ronda de contactos con la oposición para procurarse la estabilidad necesaria, el presidente español, Pedro Sánchez, se ha entrevistado ya en persona con el líder jeltzale, Andoni Ortuzar, para tomar la temperatura a los planteamientos del PNV y su disposición a colaborar para agotar la legislatura. Según fuentes de Madrid consultadas por este periódico, el presidente de la Ejecutiva jeltzale se reunió el miércoles de la semana pasada con el mandatario español, y tanto Ortuzar como Sánchez sellaron su compromiso de colaborar para generar un clima de estabilidad que permita agotar la legislatura, es decir, que dure hasta las elecciones generales del año 2020. En ese encuentro, en el que también estuvo presente el portavoz jeltzale en el Congreso, Aitor Esteban, se demostró que ambas partes hablan el mismo idioma en lo que concierne a alargar el mandato.

Al PNV le interesa prestar su respaldo parlamentario al socialismo para evitar un adelanto electoral que solo beneficia a Ciudadanos, al alza en las encuestas. Unas elecciones solo provocarían la victoria del partido de Albert Rivera, o bien el aumento de su influencia en el Congreso, lo que dejaría al autogobierno en una posición muy delicada. Sánchez, por su parte, necesita tiempo para desplegar una agenda reformista y lanzar guiños hacia la izquierda, y consolidar así su proyecto de gobierno para las próximas elecciones generales. Ha formado un gobierno con personalidades sólidas y reconocidas que anticipa su voluntad de agotar el mandato, y las modificaciones que ha anunciado sobre la reforma laboral y la memoria histórica necesitan meses para llevarse a cabo. La coincidencia entre PNV y PSOE es absoluta a ese respecto. Es un “objetivo compartido”, por citar la expresión literal de las fuentes consultadas. Desde la Ejecutiva jeltzale en Sabin Etxea no confirmaron ni desmintieron este encuentro.

Ortuzar planteó a Sánchez que está dispuesto a dar estabilidad, pero también le pidió que respetara el protocolo habitual para la ronda de contactos con los presidentes autonómicos, que consiste en citar en primer lugar a los territorios con un estatuto más antiguo. En este caso, es la comunidad autónoma vasca. Dos días después, el Gobierno español confirmaba en público que el primero será Urkullu, cuando podría haber optado por el president Torra por la urgencia de abordar el proceso soberanista catalán, o bien haberse decantado por la socialista andaluza Susana Díaz, su principal adversaria a nivel interno. Ortuzar le pidió que respetara el protocolo habitual, y también que escuchara las demandas que le planteara el lehendakari sobre el autogobierno y el cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika, donde la prioridad del Gobierno vasco es el traspaso de prisiones y la gestión del régimen económico de la Seguridad Social.

Ortuzar y Sánchez estuvieron reunidos durante más de dos horas en La Moncloa, a la altura del mediodía y en el marco de un almuerzo, justo cuando estallaba la controversia sobre el pasado fiscal del entonces ministro Màxim Huerta. El presidente español ha recibido algunas críticas que le afean haber reaccionado tarde a la crisis y haberse demorado en pedir la cabeza del malogrado ministro. Los tiempos que manejó Sánchez para abordar esta patata caliente se entienden mejor a la vista de las nuevas revelaciones sobre el encuentro que estaba manteniendo en ese mismo instante con el presidente del PNV.

Ortuzar planteó también los compromisos de la agenda vasca, las partidas pactadas con el expresidente Rajoy que debían tener un reflejo en años venideros (en infraestructuras como el Tren de Alta Velocidad), y le pidió que mantuviera el plan de inversiones para la comunidad autónoma. Sánchez compartió con el presidente jeltzale algunos planteamientos sobre el Consejo Europeo del próximo día 28, donde los jefes de estado abordarán en Bruselas la crisis de los refugiados y los retos económicos. Además, debatieron sobre las vías para sostener las pensiones, y coincidieron en tumbar las leyes regresivas del PP en materia de derechos civiles y sociales. En ese punto, sobrevoló la derogación de los aspectos más controvertidos de la Ley Mordaza y la reforma del marco jurídico sobre la memoria histórica para exhumar a Franco del Valle de los Caídos.

Se da la circunstancia de que el presidente español recibió antes a Ortuzar que al líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, el apoyo más importante que recibió para la moción de censura desde el punto de vista cuantitativo. Sánchez ha lanzado algunas señales al PNV para que interprete que busca una relación preferencial con el grupo vasco en el Congreso y en el Senado. Recibió en primer lugar a Ortuzar, y también abrirá con el lehendakari su ronda de contactos con los presidentes autonómicos. PNV y PSE gobiernan en coalición en la comunidad autónoma y Sánchez quiere cuidar la interlocución.

los socios La duración de la legislatura es una incógnita aunque la voluntad del presidente sea agotarla. Dependerá, en buena medida, de lo fácil o difícil que se lo ponga Unidos Podemos, su rival directo en las urnas, que querrá marcar perfil en un contexto claramente preelectoral con los comicios autonómicos y municipales del próximo año en el horizonte. Por el momento, Pablo Iglesias ha planteado una serie de condiciones al presidente que tienen que ver con el salario mínimo o la memoria histórica, cuestiones que están en vías de solucionarse por los acuerdos entre la patronal y los sindicatos, y por las primeras intenciones que ha anunciado el socialismo. También la evolución de la situación en Catalunya será determinante. El PDeCAT y ERC apoyaron la moción de censura y esperan a cambio que Sánchez abra una etapa de negociación con el president Torra. El socialista, por el contrario, no puede esperar nada del PP, dolido por el desalojo de Rajoy, ni de C’s.

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