Nacido al volante

Iñaki Lanzagorta conduce en un campeonato de motor europeo que fusiona raid y trial
El piloto de Zalla, cuya afición surgió en el taller familiar, anhela competir en Estados Unidos

Elixane Castresana - Miércoles, 20 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Zalla - Un ruido ensordecedor rompe la tranquilidad del barrio de Soiano. Iñaki Lanzagorta se pone al volante para situar de cara a la foto el coche con el que rodará este fin de semana en la prueba que acoge Inglaterra dentro de un campeonato europeo de Ultra Trial 4x4. “¡Y esto no es nada en comparación con lo que se oye cuando está a pleno rendimiento!: pesa más de 1.600 kilos, mide 2,90 metros entre los ejes y otros dos de alto”, detalla el piloto zallarra que creció entre coches y sueña con viajar a Estados Unidos para competir en King of the Hammers, la reina entre las carreras de estos gigantes sobre redas. El taller que puso en marcha la familia de Iñaki en Zalla y del que hoy él mismo ostenta la gerencia cumple medio siglo.

Como si estuviera predestinado, se encuentra muy cerca de un circuito de karts ya desaparecido en Soiano donde cuentan que se vio más de una vez al piloto Fernando Alonso de niño. “La primera marca que llegó al taller fue Land Rover, así que se puede decir que he estado entre barro. Me fui metiendo en el mundo del motor y una cosa llevó a la otra”, recuerda.

El proyecto del equipo Buda Xtrem con el que participa en el torneo europeo inició su andadura con la adquisición de un Suzuki Samurai. Con él Iñaki se fogueó en pruebas amateur hasta que en 2003 pegó un acelerón que le llevó a su primer trial 4x4 en el que se clasificó en cuarto lugar. En temporadas posteriores le sucedieron campeonatos de Euskadi y Cantabria y otras carreras.

Pero deseaba dar otro salto y así desembarcó en el trial extremo con un coche fabricado en el taller familiar prácticamente pieza a pieza. Con él se impuso en la Ironwarriors en los Alpes franceses en 2014, “uno de los momentos más reconfortantes para el equipo”.

A la caza de nuevos retos, este año ha dado otro volantazo hacia una disciplina “importada de Estados Unidos que aúna zonas de trial con enlaces tipo raid en circuitos en el monte de unos 150 kilómetros donde priman el tiempo y la resistencia del vehículo para poder terminar las carreras”.

La temporada europea de este deporte se disputa en Francia, Inglaterra, Portugal y Alemania. En la primera de ellas “partimos el eje por la mitad”, un contratiempo que no ha desanimado, sino todo lo contrario, a Iñaki y su copiloto, Javier Aretxabala. “Su labor es crucial. Es importante que nos compenetremos, ya se sabe que cuatro ojos ven mejor que dos. Hay detalles en los que igual yo no reparo mientras estoy conduciendo”, relata días antes de tomar el ferry a Portsmouth.

Una vez allí, reconocerán el circuito para familiarizarse con los obstáculos que tendrán que sortear. “No es fácil, la carrera de Portugal, por ejemplo, es tan exigente que solo cruzan la meta la mitad de los inscritos”, afirma.

Sueño americano Los paisajes de Europa le prepararán para el salto definitivo a Estados Unidos, para “convertirme en el primer vasco en tomar la salida en la King of the Hammers”. Fundada en 2007, esta cita reúne en febrero en California a 400 equipos a lo largo de una semana frente a más de 30.000 espectadores. Iñaki Lanzagorta proyecta acercarse como espectador en 2019 para realizar una aproximación a las condiciones del trazado y el entorno.

“Los patrocinadores ayudan, este deporte es caro y allí hay empresas que se dedican a esto a las que les puede gustar nuestro planteamiento”, confía. No lo duda. Va a por ello a toda velocidad.