Colombia 1, Japón 2

Colombia se inmola

Osako y sus compañeros celebran el gol que dio el triunfo a Japón ante Colombia en Saransk. (AFP)

Japón reacciona tras el descanso y vence a la selección cafetera, que paga sus errores defensivos y juega con uno menos desde el minuto 3

Roberto Calvo - Miércoles, 20 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

COLOMBIA: Ospina, Arias, Sánchez, Óscar Murillo, Mójica, Carlos Sánchez, Lerma, Quintero (Min. 59, James Rodríguez), Cuadrado (Min. 32, Barrios), Izquierdo (Min. 70, Bacca) y Falcao.

JAPÓN: Kawashima, Sakai, Yoshida, Gen Shoji, Nagatomo, Hasebe, Gaku Shibasaki (Min. 80, Yamaguchi), Haraguchi, Takashi Inui, Shinji Kagawa (Min. 69, Honda, m.69) y Yuya Osako (Min. 85, Okazaki).

Goles: Colombia 1, Japón 2. 0-1: Min. 6;Kagawa, de penalti. 1-1: Min. 40;Quintero. 1-2: Min. 73;Yuya Osako.

Árbitro: Damir Skomina (Eslovenia). Expulsó con roja directa a Carlos Sánchez (Min. 4). Mostró tarjeta amarilla a Barrios (Min. 63) y a James Rodríguez (Min. 86), de Colombia;y a Shinji Okazaki (Min. 93), de Japón.

Incidencias: Unos 40.000 espectadores en el Mordovia Arena de Saransk.

Bilbao. En unos segundos, casi sin romper a sudar, le cambió todo el Mundial a Colombia, que entró en la lista de favoritas que no ganaron en el primer partido. Japón se llevó los tres puntos y puso patas arriba un grupo que ya nacía igualado gracias a que los cafeteros cometieron dos errores muy gruesos en el minuto 3. Primero, Davinson Sánchez se dejó comer la tostada por Osako que remató y salvó Ospina. El balón le cayó a Kurzawa cuyo remate fue desviado por el brazo del otro Sánchez, Carlos. El instinto le falló a la Roca, que concedió un penalti y dejó a su equipo con un jugador menos de forma quizás innecesaria. Fue el primer expulsado de este Mundial Kurzawa marcó y a Colombia se le puso el torneo muy cuesta arriba.

Todos los planes de José Pekerman se vinieron abajo. James Rodríguez estaba en el banquillo, protegido por sus problemas musculares, y Colombia tenía que asumir la responsabilidad, algo que no le importa hacer, con uno menos y sin su mejor jugador. Pero lo hizo con gallardía ante un rival que se dedicó a guardar su ventaja, aunque sin el balón. Falcao tiraba todos los desmarques, estuvo cerca de cazar un par de remates imposibles, y Quintero se ofrecía para tratar de enganchar con el goleador del Mónaco.

Los sudamericanos estaban jugando con estilo y con mucho desgaste físico hasta que el pequeño jugador del River Plate encontró la recompensa. Fue más listo que todos los nipones y lanzó una falta por debajo de la barrera para sorprender a Kawashima, que atrapó el balón cuando ya había entrado en su portería.

Al descanso, el partido había cambiado por completo y Japón, quizás por conciencia, decidió que tenía que exponer bastante más. Colombia quiso tenderle una trampa, pero su rendimiento cayó en picado y James Rodríguez ingresó en el campo cuando la mayoría de sus compañeros estaban maduros. Los asiáticos empezaron a llegar por todas partes, sobre todo un Sakai enorme por la banda derecha, y empezaron a caer las ocasiones de gol. Osako, un par de veces Inui, el mismo Sakai probaron a Ospina y llevaron el susto a las filas colombianas, cuya defensa se mostraba poca contundente. Así, llegó el tanto de la victoria: Honda sirvió desde la esquina y Osako se adelantó a todos para cabecear y hacer justicia a lo visto en la segunda parte, que fue de claro dominio de su equipo. Que Japón ganara gracias al balón parado no deja de tener su gracia.

Colombia trató de jugar la baza de James, también la de Bacca, y el jugador del Bayern Munich estuvo cerca del empate en un disparo dentro del área que rebotó en un defensa nipón. Fue el último coletazo de un equipo que, ahora sí, notaba que tenía un jugador menos y era preso del cansancio y de la ansiedad por cambiar un destino que se le puso en contra con solo tres minutos de juego. Colombia quiso, pero no pudo, por culpa de sus errores. Japón pasaba por allí y se tomó la revancha del Mundial de 2014.

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