“No son ninguna amenaza”

Bilbao, Donostia y Getxo reivindican el papel de las ciudades en la acogida de refugiados

Jueves, 21 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Los alcaldes de Bilbao, Donostia y Getxo han suscrito, junto a otros 28 ediles de Europa, Estados Unidos y Australia, el manifiesto ¿Persona refugiada hoy-ciudadana mañana?, en el que reivindican el papel de las ciudades en la acogida de personas y sugieren pasar de una actuación de emergencia a una planificación de la intervención a largo plazo. Según fuentes del Ayuntamiento de Bilbao, la iniciativa se enmarca en la participación de la ciudad en el proyecto Intercultural Cities promovido por el Consejo de Europa con la colaboración de la Comisión Europea. Este proyecto tiene como objetivo poner en contacto a distintas ciudades europeas que cuentan con programas interculturales para recoger buenas prácticas e intercambiar conocimientos con el fin último de facilitar la integración de personas inmigrantes y minorías.

El manifiesto recuerda que la mayoría de los demandantes de asilo y los refugiados están en barrios, parques, empresas, hospitales y escuelas y “tienen necesidades, responsabilidades y aspiraciones”. Asegura, además, que los alcaldes se deben “a la asistencia que necesitan los recién llegados y a la prosperidad y al bienestar de toda la comunidad”. Ante ello, dicen, “debemos encontrar un medio de conciliar las dos”. “No nos podemos permitir el compromiso por luchas políticas a corto plazo y olvidar la perspectiva a largo plazo”, aseguran, ya que su intención es “preparar el terreno para que los refugiados de hoy se conviertan mañana en ciudadanos”.

El reto de los regidores está claro: “Lograr convencer a nuestros conciudadanos de que los inmigrantes no son una amenaza, sino una oportunidad de construir ciudades más integradoras, abiertas, creativas y dinámicas para todos”. Añaden que para que la integración sea satisfactoria “no puede basarse en el rechazo y el miedo” y reclaman que los obstáculos jurídicos o administrativos no les impidan trabajar, estudiar o aprender la lengua del país. Así, apuestan por la red de ciudades interculturales apoyada por el Consejo de Europa, con el objetivo de “construir escuelas, barrios e instituciones comunitarias más diversas, prevenir la discriminación y luchar contra el extremismo violento y el odio”. - Efe