Mesa de Redacción

V de verano y de vacaciones

Por Joserra Cirarda - Viernes, 22 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:57h.

UNA vez concluida esta primavierno que hemos padecido en Euskadi, afrontamos un verano para el que El Pastor del Gorbea vaticina más de lo mismo. O sea, poco sol, muchas nubes y más agua. Sin embargo, ahora que se acercan julio y agosto, los meses vacacionales por antonomasia, me viene a la memoria una carta al director que leí hace muchos años, era el siglo pasado, en un periódico de tirada estatal. España vivía entonces, en 1998, momentos de esplendor económico. Había sido admitida como miembro fundador de pleno derecho de la Unión Económica y Monetaria, el club del euro, aunque la moneda única no había entrado aún en vigor. Y, sin embargo, la mujer que firmaba la misiva, de nombre Ana, se quejaba de que ella no tenía derecho a vacaciones, que trabajaba para una empresa que no le había ofrecido nunca un contrato y que le pagaba en negro los encargos que le encomendaban sus jefes. Se quejaba Ana de que, al trabajar de esta manera, ella no tenía derecho a vacaciones, si quería recibir su humilde sueldo, pese a lo cual tenía que aguantar a sus compañeros de trabajo más privilegiados, quejarse de que sus vacaciones habían sido “muy cortas”. Me impactó. Y desde entonces, cuando llegan estas fechas en las que la imaginación se nos dispara hacia destinos paradisíacos, me acuerdo de Ana y procuro no quejarme de mi suerte.

jrcirarda@deia.com

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