El plan de inserción laboral Txertatu dona sus objetos

La donación de las once baldas tuvo lugar ayer en Etxepel. Foto: K. Doyle

Cuatro jóvenes de Durango completan la tercera edición creando once baldas-percheros

Sábado, 23 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:17h.

DURANGO - Satisfechos nuevamente con la experiencia. Así se mostraron ayer desde la Mancomunidad de la Merindad de Durango con el resultado de la tercera edición del programa de inserción laboral Txertatu Merkatuan con el objetivo de conseguir que las personas jóvenes, poco cualificadas, no ocupadas y que no están formándose, puedan participar en procesos formativos o insertarse en circuitos laborales.

Recigroup ha sido el nombre elegido de la “empresa ficticia” que se ha desarrollado en este programa y con el que se han creado once baldas-perchero a partir de materiales reciclados que fueron donados ayer a Etxepel, centro integral en Durangaldea para personas sin hogar, para que sus usuarios puedan darle uso en el día a día. “El programa les ha permitido adquirir conocimientos y redescubrirse. Cada participante ha tenido un rol para sentirse activo en el proyecto”, explicó Asier Ordorika, formador de la iniciativa.

En este tercer grupo, trece personas iniciaron el programa que se inició hace tres meses y acaba de terminar. Finalmente, Paterne, Eider, Irene y Jesús, con edades comprendidas entre 18 y 24 años, lo han completado. “Se trabajan las competencias trasversales y la empleabilidad. Tuvimos que tomar una serie de decisiones ya que algunos de los participantes no respondían a la asistencia o al horario”, señalaron los impulsores de la iniciativa.

En las dos primeras ediciones de Txertatu Merkatuan se crearon puffs, lámparas, mesitas, bolsos y percheros, entre otros objetos. Las donaciones fueron para la Junta de Ayuda a Enfermos de Durango y Iurreta (JAED) y Geu Be, asociación de familias con necesidades especiales de la comarca. “Nos gustaría seguir apostando por este programa tan enriquecedor”, apuntó Aitor López, presidente de la Mancomunidad. - K. Doyle

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