Portugalete honra a las mujeres de la Guerra

El acto se cerró con un emotivo minuto de silencio en memoria de quienes sufrieron la Guerra Civil en la villa. Foto: Miguel A. Pardo

La villa conmemoró el 81 aniversario de la ocupación franquista

Miguel A. Pardo - Sábado, 23 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:17h.

Portugalete - El 22 de junio es una fecha marcada a rojo en el calendario jarrillero. Tal día como ayer, hace 81 años, entraban las tropas franquistas en la villa, una efemérides triste, pero que ha de ser recordada para poner en valor la memoria de los jarrilleros que cayeron en mitad del horror de la Guerra Civil, por el honor de quienes, con la inocencia de un niño, tuvieron que coger un barco para huir de las bombas que, por ejemplo, el 13 de junio de 1937 llovieron sobre Portugalete.

En aquel mar de dolor, muerte y destrucción el papel de las mujeres ha estado, durante muchos años, en un segundo plano, pero su importancia fue vital para que, en la medida de lo posible, las familias siguiesen adelante pese a la crueldad de la Guerra Civil y la dureza de la posguerra. Ellas fueron el pilar que mantuvo las familias con su trabajo, su tesón y su capacidad de resiliencia. Ya fuera mientras los hombres iban al frente a luchar o cuando, por desgracia, aquellos hombres no volvían por haber caído en la batalla, ellas eran quienes se quedaban no solo con el dolor de la pérdida de un ser querido, sino también con la responsabilidad de tirar, solas, de una familia. Todo ello fue reconocido ayer en el centro cultural Santa Clara de Portugalete en una nueva edición del Día de la Memoria.

El acto fue emotivo y puso a estas heroínas anónimas en el centro para darles el reconocimiento que, durante décadas, la historia les ha negado. Una historia que no debe repetirse y que, para tratar de evitarlo en la medida de lo posible, lo ocurrido hace 80 años ha de ser divulgado para que las nuevas generaciones -y las no tan nuevas- lo conozcan. “Para construir un futuro en paz hay que mirar atrás y cultivar la memoria. El olvido es muy peligroso”, aseguró Mikel Torres, alcalde de Portugalete. Junto a él, además de varios ediles, estuvieron presentes representantes del Instituto Vasco de la Memoria, Gogora, quienes, como el resto del público que se dio cita en Santa Clara, pudieron recordar lo ocurrido y emocionarse. Ese reconocimiento a las mujeres y el recordatorio de lo ocurrido llegó de la mejor forma que se puede hacer, a través del arte.

Así, la coreógrafa jarrillera Nerea Martínez bailó, mostró su talento en una pieza que estuvo acompañada de imágenes de estas mujeres jarrilleras que tuvieron un papel tan importante en los momentos más delicados del municipio. Por su parte, la historiadora María José Villa acercó a los presentes lo ocurrido en Portugalete tanto en la guerra como en la posguerra en una charla. La poesía también tuvo su espacio antes de guardar un minuto de silencio que honró la memoria de quienes sufrieron la Guerra Civil, en esta ocasión, centrándose en ellas.

Secciones