cuarta edición del Salón del Manga

La fiesta animada de vascos y nipones

Las puertas de la cuarta edición del Salón del Manga y de la Cultura Japonesa estarán abiertas hasta mañana domingo en el Palacio Euskalduna, con decenas de actividades, concursos y estands

Un reportaje de J. Fernández - Sábado, 23 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:18h.

Algunos dirán que se nace con esa pasión especial por la cultura japonesa, pero lo cierto es que la mayoría de los asistentes al Salón del Manga y Cultura Japonesa se han hecho a sí mismos. Empiezan desde muy jóvenes;apenas sobrepasados los 10 años, ya es posible ver a niños y niñas -con sus padres- en estos eventos. Recorren principalmente los puestos de merchandising para encontrar pegatinas, muñecos u objetos de sus series favoritas de dibujos animados asiáticos (anime y manga) y unos pocos -también con sus padres- lo hacen cospleyados [disfrazados] de alguno de sus personajes preferidos. “Hay gente -ilustra June, de la Asociación MaTsuKora- que viene todos los días disfrazada, y gente que incluso cambia de disfraz el mismo día”.

El arte del cosplay, una auténtica labor de semanas y meses de patronaje, de costura y de orfebrería quizás sea la actividad más espectacular, pintoresca y vistosa para las personas que desconocen este universo de color. A Leire Muñoz (Nora Valkyrie) le ha costado unos 40 euros hacerse el suyo en un par de semanas. A su lado, sus amigas Sara (Inglaterra) y Janire (Umi Sonoda) reconocían que a ellas les lleva más tiempo porque lo tienen que coser a mano. “Atrae a mucha gente. Tiene un boom bestial y cada vez se anima más gente a participar. Ver a la gente así vestida es tremendo” apostillaba en este sentido Sergio, uno de los veteranos de este evento a sus 38 años. Incluso hay cursillos para aprender a trabajar las pelucas en los que enseñan a coserlas, moldearlas,...

No se aburren los asistentes. No tienen tiempo de hacerlo y, además, es una opción que no entra en su credo. Y más en un evento como este de Bilbao con un completo programa durante todo el fin de semana. Hasta el domingo, las personas aficionadas al manga, al anime, los videojuegos o la cultura nipona en general podrán participar en más de un centenar de actividades y talleres dedicados al dibujo, el origami (papiroflexia), el maquillaje, la elaboración de lámparas japonesas, la caligrafía... Una de las novedades de esta cuarta edición es la zona dedicada a la gastronomía a la que se llega tirando de nariz y siguiendo los olores tradicionales del ramen.

Iguales, pero no Porque reponer fuerzas también es importante, pero no tanto como abrazarse y regalar abrazos, hacer amistades, comprar algún recuerdo... Maialen, alias Rinkaki, deslumbra con luz propia. Y también con unas lentillas atigradas. Cospleyada de Evelynn Tango, lleva cuatro años colaborando con la organización. “Todos [los eventos de este tipo] son iguales pero diferentes a la vez. Unos se centran más en unas cosas, otros son más grandes, en otros la entrada es gratuita [en este, salvo las personas cospleyadas, hay que pagar de 3,50 a 5 euros]... Mucha gente considera que este es el mejor por la mezcla de que hay de stands, tiendas, charlas, concursos..., Y los premios son interesantes”.

Este año, además de los stands y de los concursos (mañana por ejemplo, habrá uno de Kame Hame Ha) la Embajada de Japón estará muy presente en el evento. De hecho, ayer estuvo presente el director ejecutivo de la Oficina Nacional de Turismo. “Es importante el apoyo institucional y recientemente hemos recibido el Premio Balioak Martxan”, un galardón que concede el Ayuntamiento por ser uno de los actos que promueve la imagen del botxo.