Gritó: “¡Salvad a los niños!”

Por Jon Mujika - Sábado, 23 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:18h.

EL buque se llamaba Habana y llegó al puerto de Southampton con su santabárbara repleta de alivios y sonrisas: las de cerca de cuatro mil niños y niñas de entre 7 y 15 años rescatados de los estragos de la guerra por el Foreign Office inglés. Había zarpado el 20 de mayo de 1937 con más de tres mil niños vascos que huían de la Guerra Civil rumbo a Inglaterra. Semanas antes, Gernika había sido arrasada y Europa miraba la guerra con otros ojos. Por ejemplo, los de Leah Manning. La historia la recuerda como miembro del Partido Laborista inglés, y como iniciadora de las gestiones con el Gobierno británico para la evacuación de niños vascos en calidad de refugiados durante la contienda bélica de 1936. El corazón de quienes la conocieron saben la verdad: ella fue la mujer que gritó: “¡Salvad a los niños!”.

En abril de 1937, Leah se encontraba preparando un convoy sanitario con destino a Madrid, cuando recibió la visita de un representante de la delegación vasca de Londres, quien le transmitió la necesidad de evacuar urgentemente a miles de personas concentradas en Bilbao, principalmente niños. Ante esta situación, Manning llegó a la capital vizcaina dos días antes del bombardeo de Gernika, el 24 de abril. En la tarde del día 26, tuvo un encuentro con los periodistas y corresponsales británicos, entre ellos Philip Jordan y George L. Steer, que en adelante serían dos de sus más firmes apoyos. Al enterarse del bombardeo y tras visitar la villa incendiada se sensibilizó ante los horrores de la guerra.

El día señalado para el embarque de la expedición fue el 20 de mayo de 1937, de forma que, hacia las diez de la noche, todos los pasajeros estaban instalados a bordo del Habana. La salida de Santurtzi tuvo lugar de madrugada, bajo escolta de la marina de guerra vasca.

Volvamos a la escena. Las listas oficiales hacen cálculos: embarcaron hasta Inglaterra 3.861 niños acompañados por 95 maestras, 120 auxiliares y 15 sacerdotes, además de los doctores Irarragorri y Achúcarro y varias enfermeras. Los tejemanejes de Leah, sus gestiones y esfuerzos durante la guerra, fueron incesantes. En el capítulo que, en su obra A life for education (1970), dedica a la cuestión española y a los niños de Euskadi, Manning reseñó que algún día le levantarán una estatua con los niños en algún parque de Bilbao. A finales de 2002, el Ayuntamiento de la ciudad le dedicó una plaza de nueva construcción en la zona de Txurdinaga, con el nombre de Jardines de Mrs. Leah Manning.