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Gazte Zar, medio siglo de dantza

EL grupo de baile de Mundaka festeja hoy sus 50 años de trayectoria expandiendo el folclore con un recital especial

Un reportaje de Imanol Fradua - Domingo, 24 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:38h.

NACIERON en plena dictadura, cuando montar un grupo de baile era toda una valentía. Pero aquellos pioneros, encabezados por Javier Olabe, Aitxe Jabi, tenían en mente recuperar una de las expresiones más características del folklore. Alumbraron en 1968 un colectivo que, desde Mundaka, ha expandido la cultura vasca a los cuatro vientos. Y hoy se aprestan a cumplir con un recital especial por tan destacado aniversario, que se llevará a cabo en el polideportivo de Isla Kale a partir de las 20.00 horas.

“La Guardia Civil ya nos hizo algunas visitas a los ensayos”, rememoran algunos de los impulsores, entre los que se encuentran Iñaki Madariaga, Alberto Beitia y Kontxi Gómez. La lista, no obstante, es bastante más larga “e incluye a mucha gente que hizo lo posible porque Gazte Zar surgiera”. Entre ellos se encuentra Gaztelu, que ejerció de primer maisu a unos pioneros que sentaron las bases del grupo de dantzas mundakarra. Con base en un colectivo juvenil de la época que bajo esa misma denominación incentivó las actividades culturales y deportivas en la pequeña anteiglesia, Gazte Zar comenzó en Tribisarrospe. No sin dificultades. “El material lo construíamos nosotros”, aseguran. La ropa, de encargo, también era un quebradero de cabeza. O incluso diseñar el logotipo de la ikurriña que acompaña al grupo allá por donde va. Un roble de color marrón, del que brota un conjunto de seis ramas verdes, sobre un fondo rojo. En blanco las siglas GZ y, cómo no, el nombre Mundaka. Fue obra de Iñaki Urrutia.

El grupo fue afianzándose con los años. Llegaron nuevos profesores, nuevas dantzas por aprender. Y, por supuesto, los viajes por toda la geografía vasca. Dantzari Egunas, intercambios, concursos de bailes, los recitales de fiestas locales de San Juan, San Pedro y Santa Katalina… “Hemos intentado ir a todos los sitios desde los que nos han llamado”, señala Gómez, que ha sido la andereño de dantza para numerosas generaciones de mundakarras. Los esfuerzos iniciales pronto surgieron efecto. La agrupación llegó a contar con más de 130 dantzaris. La planta superior de la escuela de Mundaka se convirtió pronto en su sede.

Referente entre los grupos de dantza de Urdaibai, el testigo de aquellos pioneros pasó a manos de las nuevas generaciones tras las primeras décadas. Pero las relaciones forjadas con otros grupos, principalmente de la comarca pero también de otros puntos, como es el caso e Muthiko Alaiak de Iruñea, se mantuvo. Hasta el punto de que eran pocos los mundakarras que en la década de los 90 no tuvieran contacto con el colectivo. Llegaron, además, las salidas a localidades de Extremadura. El siglo nuevo amplió los horizontes de Gazte Zar, hasta el punto de saltar el charco al otro lado del Atlántico para acudir a un festival en Cuba. “Fue una experiencia increíble”, afirman. Lo más complicado fue poder costear el viaje, si bien la ahora añorada txosna de la plaza era primordial en ese sentido.

Los últimos años no han sido fáciles para Gazte Zar. “Pero seguimos teniendo grupos y estamos abiertos a todo aquel que quiera bailar”, afirman. De hecho, los impulsores iniciales tienen bien claro que el colectivo tiene las raíces bien sustentadas en Mundaka y que esas ramas verdes de su logotipo seguirán brotando en un futuro cercano.