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El móvil de la empresa

Iñaki González - Domingo, 24 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:38h.

SE afianza esa corriente de reivindicación que dice que el horario de trabajo no se prolonga más allá de la jornada establecida por mucho que uno tenga móvil de la empresa. Esta semana, se llegaba a un acuerdo al respecto del que se beneficiarán los trabajadores del Banco Santander una vez que se les ha reconocido el derecho a no contestar a su teléfono fuera de su horario. No es la primera empresa que lo decide ni será la última, con toda probabilidad. Unos años atrás, cuando el móvil o el ordenador portátil eran un símbolo de estatus -justo antes de convertirse en un grillete que uno arrastra fuera de su centro de trabajo- que la empresa te propusiera regalarte equipamiento tan goloso era tan bien visto que hasta parecía el primer paso para la auténtica conciliación de la vida laboral y familiar. Que está muy bien poder trabajar desde casa cuando es preciso y la flexibilidad, cuando es en las dos direcciones, es el modo más inteligente de adaptarse a las necesidades de todos: de la empresa y del trabajador. No sé cómo nos fuimos transformando hasta el punto de que lo que en origen nos pareció la quintaesencia de la modernidad acabó siendo un emblema del trabajo a destajo de la minería del siglo XIX. No creo que estemos ante un problema de voluntad de explotación, como el negarse a atender al teléfono no lo es de escaqueo. Es simplemente que no tenemos medida;lo mismo para trabajar -el que puede- que para perder nuestro tiempo libre ante la pantallita. El móvil es de la empresa, pero el sentido común es privativo.

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