diez años del convenio entre el Athletic y el Aviron Bayonnais

Una década en Iparralde

El Aviron Bayonnais y el Athletic firmaron su convenio hace diez años. (EFE)

El Athletic y el Aviron Bayonnais consuman diez años de un convenio que acentúa la causa rojiblanca al otro lado de la muga. El juvenil Mathys Lunel recala en Lezama

Pako Ruiz - Lunes, 25 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:26h.

bilbao - “Creo que el paso que dimos fue muy positivo. Se cumplía un anhelo del Aviron, ya que veíamos en el Athletic los valores y los medios para crecer. Y el Athletic quería tener una presencia importante en Iparralde”. Manu Merin hace esta valoración cuando se cumplen diez años de la firma del convenio que mantiene ligados desde entonces al Aviron Bayonnais y al Athletic, una relación que se espera blindar en el tiempo. Merin ejercía en aquel 14 de mayo de 2008 como presidente de la entidad labortana. Aquel día el conjunto rojiblanco disputó un amistoso ante el Aviron en el Didier Deschamps (1-1) y que suponía la guinda a un acto protocolario festivo y que contó con la presencia de la cúpula de Ibaigane, liderada por Fernando García Macua, que aportó una evidente solemnidad al acto de la firma de un compromiso que favorece la inmersión de la causa rojiblanca al otro lado de la muga, hasta hace una década territorio casi propiedad de la Real Sociedad.

Merin, que abandonó su cargo hace siete años para presidir la sección del rugby, reconoce que el convenio sí ha dado frutos, pese a que los jugadores llegados a Lezama desde Baiona se cuentan con los dedos de una mano. Con todo, pone el acento en el primero que recaló en la factoría rojiblanca recompensa de esta relación. Fue Aymeric Laporte, que por entonces ya lo había captado el Aviron. Era tal el impacto del de Agen que jugó, sin cumplir aún los 14 años de edad, ese amistoso ante el equipo de Joaquín Caparrós, al que le llamó la atención aquel imberbe central zurdo que dejó detalles en los 45 minutos que compareció. Los responsables de captación del Athletic ya manejaban información sobre Laporte, que el pasado enero dejó el club bilbaino para enrolarse en el Manchester City después de dejar 65 millones de euros en las arcas de Ibaigane.

Laporte se desplazaba con asiduidad a Lezama desde Baiona, pero no fue hasta 2010 cuando se pudo incorporar a la disciplina del Athletic, una demora motivada por la restrictiva normativa francesa, que impide competir a sus canteranos fuera del Estado hasta los 16 años de edad. Hay una pequeña excepción. Los menores de 16 pueden salir a otro Estado siempre que la distancia de la ciudad en la que jugarían diste menos de 50 kilómetros de su lugar de residencia, un matiz que beneficia a la Real Sociedad a la hora de captar posibles valores de Iparralde. “Es un pequeño lastre por el riesgo de que algunos chavales que destacan fichen por clubes de Francia, pero si detectamos que uno tiene una gran calidad, se le fideliza desde ya, como ocurrió en el caso de Laporte”, expresan en Lezama, donde se proyecta enraizar los lazos con Iparralde.

NUEVA INCORPORACIÓN. El verano de 2010 supuso el punto álgido que ofrece el convenio con el Aviron. No en vano, llegó Laporte, pero lo hizo acompañado desde Iparralde de otros dos compañeros. Fueron los casos de Julien Gutierrez, nacido en Donibane Lohitzune, que se incorporó al juvenil Nacional, en el que solo ejerció una campaña para después salir de Lezama;y de Maecky Lubrano, que, al nacer en enero de 1995, pudo jugar en el cadete Liga Vasca antes de dar el salto a categoría juvenil. El de Castres jugó durante cuatros años en las categorías inferiores del Athletic y ha regresado a casa para militar en el Aviron, donde también ejerce de formador de un equipo de labortanos.

Desde entonces, se detecta una sequía de jugadores procedentes de Iparralde, si bien dos veranos atrás probó Paul Garicoitz en el segundo juvenil del Athletic, pero el centrocampista zurdo no superó el examen y regresó al Aviron. El próximo 23 de julio asomará en Lezama Matheys Lunel, de 16 años, que se incorporará al equipo de Iban Fuentes. Se trata de un media punta que ha destacado en el Aviron sub’17, lo que ha determinado que la dirección deportiva propiciara su reclutamiento para la causa rojiblanca precisamente cuando se cumple un década de vigencia del convenio. Lunel, que se defiende en castellano, cursará sus estudios en el Colegio Francés de Zamudio, como en su día Laporte.

El Athletic se ha hecho un sitio en Iparralde, donde compite con la Real Sociedad. El club donostiarra pivota al otro lado de la muga con el Genets-Anglet, rival directo del Aviron a la hora de captar chavales de clubes más pequeños. Mikel Bustos y Álvaro Pérez, los ojeadores del Athletic en Gipuzkoa e Iparralde, ejercen de enlaces y gestionan su formación con conjuntos como el Arien Luzien de Donibane Lohitzune, que mantiene una colaboración con el club rojiblanco anterior al inicio del convenio con el Aviron, y el Hiriburuko Ainhara Football de Saint Pierre d’Irube, entre otros, y que ya aportan chavales a torneos que disputa el Athletic desde alevines a cadetes.

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