La otra mirada

Privilegios de manada

Nekane Lauzirika - Lunes, 25 de Junio de 2018 - Actualizado a las 13:59h.

CUANDO un bombazo nos estalla en las manos y sacude nuestras conciencias con tanta fuerza como la resolución de dejar libre a La Manada de “abusadores sexuales”, con probables augurios de reincidencia, la nuez se nos atraganta en la garganta y brota un impulso que nos impele a salir para gritarlo a la cara de los jueces patriarcales. Sirva o no para impedir su repetición, quienes gobiernan ya lo saben, la mitad de la población no podemos ser sistemáticamente tratadas como culpables cuando somos las víctimas.

El nudo está en si este movimiento de indignación y repulsa queda circunscrito a este relato concreto o si se entiende que ha sido producto del privilegio continuado de parte y como tal sea atendido. De no ser así, quedaría en mera anécdota, masivamente protestada pero anecdótica.

Al repasar algunos titulares recientes sobre la pobreza-riqueza, los índices de paro y como afectan por comunidades, por sectores sociales y por género, me cargo de motivos para salir a protestar a la calle con tanta o más fuerza que por esta sentencia de privilegio machista. España es el país de la UE con el porcentaje más elevado de trabajadores pobres;un 15% de hogares están bajo el umbral de la pobreza y nueve millones de españoles viven en riesgo de pobreza severa. En la contrata que limpia la Xunta de Galicia solo hay ascensos y pluses para hombres, aunque el 90% de la plantilla sean mujeres.

La brecha salarial aumenta en las empresas cotizadas en Bolsa: en 2017 los jefes aumentaron un 21,3% su nómina, 27 veces más que el 0,8% de los empleados. El 85% de los niños pobres son hijos de padres que fueron niños pobres.

Hasta el Banco de España, poco sospechoso de proclividad hacia el pobre, advierte de que la desigualdad se ceba en trabajadores precarios, mujeres y jóvenes Desde la crisis de 2008 los millonarios (quien posee al menos un millón de dólares excluyendo vivienda habitual y bienes de consumo) en España crecieron un 76%. En 2017 eran 224.000, un 11% más que el año anterior. En cuanto al patrimonio, entre 2007 y 2015 pasaron de 233 a 549 quienes declararon más de 30 millones de euros. En número y en cantidad absoluta, porque la fortuna de estos ricos españoles crece un 5,5% y roza los 500000 millones de euros. Y no hay otro mundo diferente fuera de este, porque los ricos del mundo marcan máximos históricos, sin enmienda posible porque se estima que para 2025 acumulen 82,2 billones de euros.

Desigualdad como privilegio insoportable, porque estos macrodatos lo que ocultan es la diferencia en atención sanitaria y educación, en derechos sociales, en calidad del medio… que algunos pueden disfrutar y la mayoría no.

Los gobiernos a través de la fiscalidad, del control de leyes justas, de la renta básica universal y otras medidas técnicas podrían evitar que la brecha entre los pocos privilegiados y los muchos desheredados vaya agrandándose. Porque la igualdad haría a la sociedad más eficiente, hasta en lo económico, que la actual desigualdad. Es evidente que de no atajarse esta desigualdad, el paulatino distanciamiento entre el poder y la ciudadanía se manifestará más en la calle protestando contra la manada de ricos con tantos privilegios.

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