asimilando la derrota del domingo

El Portu se lame la herida provocada por no ascender

El club jarrillero comenzará hoy mismo a dar forma al proyecto deportivo para la próxima campaña

Miguel A. Pardo - Martes, 26 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Portugalete - Si las cara más amable del fútbol se vivió en Durango con el ascenso de la Cultural, en Portugalete están pasando por uno de los tragos más amargos que puede ofrecer el deporte tras no haber podido lograr el pasado domingo en Castalia el ascenso a la División de Bronce. “Ha sido un palo duro del que nos tendremos que levantar. El fútbol nos ha enseñado su cara más cruel porque, sobre el verde, hemos demostrado haber sido mejores que el Castellón”, aseguró Eduardo Rivacoba, presidente del Portugalete.

La decepción, la rabia y la desilusión, al igual que el cansancio por el largo viaje tras el tardío final de partido, eran patentes en el club jarrillero, entidad en la que, quien más y quien menos, sigue dando vueltas, sigue pensando en lo ocurrido hace nueve días en La Florida y hace dos en Castalia. “Personalmente, creo que hay cuatro jugadas que han decantado la eliminatoria para su lado. La primera es la ocasión que tiene Bonilla en La Florida con 1-0 y que saca su portero, luego está el penalti que nos pitan en la ida en el minuto 95, en tercer lugar la injusta expulsión a Bonilla en la vuelta y la ocasión que su portero le saca a Ukerdi”, recuerda el presidente portugalujo.

De los cuatro momentos que enumeró Rivacoba, dos tienen como protagonista al portero castellonense, Zagalá, y otros dos al estamento arbitral, cuya actuación no ha dejado, para nada, satisfechos a los jarrilleros en esta eliminatoria. “Creo que la expulsión a Bonilla está fuera de lugar teniendo en cuenta el desarrollo del partido, más si cabe cuando dejas 50 minutos en inferioridad a un equipo”, declaró Rivacoba. Por su parte, Jon Moya puso de manifiesto que el no haber logrado el ansiado ascenso “está siendo difícil de digerir. Algunos tardaremos varios días en asimilarlo porque nos habíamos mentalizado para, a pesar de las bajas y de todos los contratiempos, lograrlo y, finalmente, por detalles como, por ejemplo, las decisiones arbitrales, nos hemos quedado sin el premio”, relató Moya. El capitán jarrillero defendió que “siendo sinceros, creo que el Portu ha merecido ascender, pero esta ha sido una eliminatoria muy extraña. Son cosas del fútbol y tendremos que trabajar para tratar de lograr el ascenso el año que viene porque este club y su afición merecen estar en una categoría superior”, apuntó el defensa santurtziarra.

el futuro empieza hoy Pero la rueda del fútbol no para y, casi sin tiempo de haberse lamido las heridas provocadas por no haber logrado el ascenso de categoría, la planta noble del Portugalete tiene que empezar a perfilar el proyecto de la próxima temporada, la plantilla y el cuerpo técnico con el que tratará de lograr, esta vez sí, el ansiado ascenso a la División de Bronce. Las primeras piedras de ese nuevo proyecto deberán de comenzar a ponerse hoy mismo en una reunión que tendrá la junta directiva jarrillera. Una de las cuestiones que se tratará en dicho encuentro será la de la continuidad de Carlos Docando en el banquillo del Portugalete. “Vamos a analizar la situación y vamos a tratar de tomar la mejor decisión para el club sabiendo que no es una decisión sencilla”, adelantó Rivacoba.

Pero la cuestión del inquilino del banquillo de La Florida no será la única que tenga que empezar a tratarse en las próximas jornadas, sino que también tendrán que ponerse manos a la obra en los despachos para la confección de la que será la plantilla de la próxima campaña. “Intentaremos mantener la columna vertebral del equipo porque no solo técnicamente, sino que humanamente son un gran grupo. La comunión que ha habido esta campaña entre el equipo y la grada no se consigue muchas veces”, indicó Rivacoba, presidente del Portugalete, un club que, tras la decepción de no ascender, empieza a levantarse para, con ilusión, comenzar a dibujar el proyecto que, en un año, le lleve, esta vez, a Segunda División B.