reajustes laborales en productos tubulares

Tubos plantea 50 recolocaciones y una bajada de sueldo del 25% en Productos Tubulares

Tubos Reunidos ha planteado a sus trabajadores de Productos Tubulares (Trapaga) las recolocaciones de entre 40 y 50 empleados en la factoría de Amurrio, así como una bajada del sueldo del 25 por ciento, y pretende extender la flexibilidad laboral a todo el grupo para hacer frente a la incertidumbre tras los aranceles impuestos por la Administración Trump en Estados Unidos. 

EFE - Miércoles, 27 de Junio de 2018 - Actualizado a las 17:18h.

BILBAO. La firma vasca ha celebrado hoy en Bilbao su Junta General de Accionistas, marcada por las dificultades de la empresa -la acción ha caído a 0,32 euros, cunado el máximo en el último año fue de 1,25- y el futuro incierto ante el arancel del 25 por ciento impuesto en Estados Unidos, el principal mercado de la compañía. Su mayor accionista es el BBVA, con el 14 por ciento del capital.

El grupo Tubos -compuesto por la fábrica principal de Amurrio, la de Productos Tubulares, y tres más pequeñas en Euskadi y Estados Unidos- vende el 45 por ciento de sus productos en EE.UU., de ahí el impacto que este arancel va tener en su actividad.

Después de tres años de pérdidas, el año pasado Tubos consiguió remontar hasta tener un mínimo beneficio, tras aplicar un plan interno que le ha permitido mejorar un 10 por ciento su productividad y, sobre todo, elevar un 60 por ciento sus ventas, hasta 312 millones de euros. 

Pero el aumento de facturación no se ha traducido en mayores beneficios porque los precios que se pagan por los tubos han bajado, lo que, unido a que la compañía arrastra una deuda de 212 millones por las inversiones que realizó en los últimos años, la coloca en una situación difícil.

Ahora, la imposición del arancel del 25 por ciento aumenta la incertidumbre, según reconoció el presidente de la firma, Guillermo Ulacia. Tubos, -y todos los fabricantes- ha explicado Ulacia, ha pedido a sus clientes en el mercado americano una subida del 25 por ciento en el precio de los tubos. "¿Lo van a aceptar? No lo sé. ¿Va a afectar a la demanda? No lo sé", ha señalado. 

Cuando se implantaron en 2001 aranceles al acero en Estados Unidos su precio subió durante seis meses para luego corregirse, ha recordado Ulacia, por lo que ahora habrá que esperar a ver la evolución de los precios de los pedidos de tubos. 

La situación en América conllevará una bajada de precios en el resto de los mercados, ya que allí se dirigirá la producción que no sea vendida en el mercado americano.

En esta situación, la empresa ha vuelto a las pérdidas, de 8,6 millones en el primer trimestre de este año, a pesar de que sigue vendiendo bien: en el mismo periodo la cifra de negocios fue de 81 millones, un 1,2 % más que entre enero y marzo de 2017. Por ello planteó un ERE con despidos en Productos Tubulares, que se dedica a tubería de gran

diámetro, la de menos valor añadido-, retirado tras seis semanas de huelgas. Ahora, la dirección ha planteado en esta fábrica entre 40 y 50 recolocaciones y una bajada de sueldo del 25 por ciento, sin despidos.

El medio centenar de trasladados -voluntariamente- irían a la factoría principal de Amurrio, donde sustituirían a eventuales. La dirección espera una respuesta inmediata, antes del final de mes, de los sindicatos sobre esta propuesta.

Pero, además, la intención es extender la flexibilidad a todo el grupo, porque se ha decidido fabricar solo contra pedidos, cuando los haya, para evitar aumentar los stocks y con ello la deuda del grupo.

"Si hay flexibilidad podremos compensar las posibles pérdidas por los aranceles, si no lo hacemos, pondremos en riego la viabilidad de la compañía", ha resaltado Ulacia en un mensaje a los sindicatos. 

No ha sido el único "recado": el presidente de Tubos ha lamentado que Bruselas "ni nos considera" porque solo le preocupa el acero, y Madrid "probablemente hará menos por los fabricantes de tubos que por los exportadores de aceituna negra".