El personaje

Un bilbaino nacido a tres mil kilómetros

Andrey Demirev asoma su pasión por Bilbao en el Mundial, donde retrasmite partidos para la televisión búlgara

El Mundial acoge a cientos de medios de comunicación provenientes de todos los continentes. La mayoría de los países tienen su representación y entre tanto corresponsal, se encuentra un orgulloso representante de Bilbao. Dicen que los bilbainos nacen donde quieren y ese es el caso de Andrey Demirev. Originario de Sofía, el amor le hizo dejar todo para venir a Euskadi y al llegar volvió a enamorarse, esta vez de la capital vizcaina.

Un reportaje de Jokin Victoria de Lecea - Miércoles, 27 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Fue un flechazo, la ciudad y su gente le llenaron completamente y no tardó en sentirse como uno más. Ahora este búlgaro de nacimiento y bilbaino de adopción muestra su entusiasmo por su ciudad desde Moscú, donde actualmente retransmite los partidos para la Televisión Nacional Búlgara.

El Mundial de Rusia no es una nueva experiencia para Demirev. En su currículum aparecen finales de Champions, cinco Mundiales en cuatro continentes y otras cuatro Eurocopas. Su larga trayectoria no es excusa para la relajación y ha preparado esta competición como si fuera la primera. “Desde que me confirman la contratación a finales de año empiezo a prepararme. Son 32 países y 736 jugadores. Hay que estudiar jugadores, estilos de juego, ver muchos vídeos de partidos. Para mí es un orgullo que 25 años después de salir de la televisión búlgara, donde trabaje 15 años, sigan apostando por mí”, cuenta.

Son muchos los grandes eventos en los que ha estado Demirev, pero hay una espina que tiene clavada: retransmitir en directo un partido desde San Mamés: “Siempre he soñado con ello y retransmitir, por ejemplo, un Inglaterra-Francia de la Eurocopa de 2020, sería el no va más. Sería una inmejorable oportunidad para hablar a los espectadores búlgaros largo y tendido de Bilbao, de su gente, de los bares de Pozas, de la ría que está al lado… Será el único gran torneo de fútbol para el cual no tendré que prepararme para hablar de la sede. La llevo en mi corazón”.

Difundir su amor por Bilbao es algo que no le cuesta a Demirev. El periodista nació en Bulgaria, pero tras una “adaptación instantánea” a la villa, se convirtió en un bilbaino más. “Nosotros los de Bilbao nacemos dónde queremos. Estoy orgulloso de vivir en el centro del universo y como estoy ansioso de compartir mi entusiasmo por el botxo con la gente de Bulgaria, preparo vídeos con presentaciones de sitios emblemáticos y los mando para que se emitan en la TV Nacional Búlgara”, declara. Demirev no tardó demasiado tiempo “en darme cuenta de que Bilbao es la hostia” y como buen bilbaino se convirtió en un gran hincha del Athletic. “Una vez establecido empecé a entender porque llaman a San Mamés La Catedral. La excusa es el fútbol, pero es casi una acontecimiento religioso, como una ceremonia de orgullo y muestra de pertenencia. El Athletic es una religión e ir a La Catedrales lo máximo”, reconoce.

El Athletic es su pasión, un nexo más que le une a la ciudad de sus amores, pero lo que le permitió dar el primer paso fue su otro deporte amado, el waterpolo. “Nada más llegar fui a arbitrar el derbi de las márgenes de waterpolo: Náutica Portugalete contra Askartza. Me conocían como árbitro internacional y empecé a arbitrar en la Liga Nacional”, cuenta. Demirev jugó al waterpolo en su juventud y al llegar a Bilbao fue dos años entrenador de Askartza y veinte del Club Deportivo y “hoy en día me atrevo a lanzarme al agua para algún partido máster”.

A pesar de estar plenamente integrado en Euskadi, Demirev no quiere parar y ha prometido dar un paso más, aprender euskera. “Hablo ruso, búlgaro, castellano, francés e inglés, y el euskera me parece el más difícil a nivel gramatical. He hecho dos años y tengo el nivel A1. Me gusta cómo suena y me da envidia porque no avanzo como me gustaría”. Sin embargo, los retos no le asustan y afrontará con entusiasmo lo que le venga encima, por algo es de Bilbao.