El Mundial se cuela en el Consejo

El primer ministro belga entrega a May una elástica. (AFP)

Los mandatarios de Bélgica y Reino Unido se intercambian sendas camisetas de sus selecciones, que jugaron ayer

Un reportaje de C. C. Borra - Viernes, 29 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

NO todo fue tensión y negociaciones a cara de perro en el Consejo Europeo celebrado en Bruselas. Otro de los asuntos capitales del momento, el Mundial de Fútbol que se está disputando en Rusia, se coló entre los serios semblantes y conversaciones trascendentales sobre asuntos de gran importancia, aportando una nota de color, e incluso una sonrisa, en el por otro lado rígido ambiente.

La excusa para esta salida de tono amable fue el encuentro que disputaron ayer las selecciones de Bélgica y Reino Unido, que coincidía con el inicio de la cumbre y en el que ambos equipos se jugaban además el primer puesto de su grupo, empatados a puntos, goles a favor y en contra. Finalmente, la balanza cayó del lado de los belgas, pero los mandatarios europeos que acudieron a Bruselas aún no lo sabían.

Todo comenzó cuando el primer ministro belga, Charles Michel, regaló una camiseta de los Diablos rojos a la primera ministra británica, Theresa May, poco antes del inicio de la cumbre europea. Todo un guiño de cara a un partido que, sin embargo, ambos líderes no pudieron ver, pues se encontraban en pleno debate sobre el futuro de la política de inmigración europea, un asunto sobre el que existen grandes discrepancias y cuya discusión se alargó hasta bien entrada la madrugada.

Poco antes de que Michel obsequiara a May con la camiseta de Eden Hazard, el número 10 de la selección de fútbol de Bélgica, lanzó un mensaje a través de las redes sociales en el que aparecía junto a los otros dos primeros ministros del Benelux, el luxemburgués Xavier Bettel y el holandés Mark Rutte, luciendo bufandas de la selección belga.

Las tornas cambiaron tan solo unos minutos después, y fue el propio Charles Michel el que recibió una elástica del conjunto británico, en este caso de color blanco, de manos de Theresa May. Las divertidas fotos de ambos circularon como la pólvora.

También a animar a Bélgica, su casa desde hace años, se dedicó el líder de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, a juzgar por la bufanda con la que también quiso obsequiar al primer ministro irlandés, Leo Varadkar.

“Estoy aquí en Bruselas, en Bélgica. Así que, por supuesto, voy a animar al equipo local. Pero si Bélgica gana, Inglaterra tendrá un camino fácil en la siguiente ronda. Así que quizá sea un escenario en el que todos ganan”, señaló el propio Varadkar en Twitter.

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