sin progresos tangibles

La UE llama a prepararse para un escenario de no acuerdo en el ‘Brexit’

Bruselas da un aviso a Londres para que aclare sus planes porque queda “muy poco tiempo”

Nacho Alarcón/Aquí Europa - Sábado, 30 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Bruselas - Los Veintiocho tardaron en la madrugada de ayer unas nueve horas en llegar a un acuerdo migratorio. La reunión a Veintisiete tardó cerca de un minuto en aprobar las conclusiones del Brexit. En ellas la UE da un aviso a Londres para que aclare su visión del futuro y llama a todas las partes a prepararse para un posible no acuerdo.

Se esperaba un elemento concreto de la cumbre de junio: que el Reino Unido llegara a la reunión con progresos tangibles en una solución para la frontera entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte. Durante mucho tiempo los negociadores europeos insistieron una y otra vez en lo clave que era el encuentro. Michel Barnier, negociador jefe de la Comisión Europea, pidió que no se “subestimara” la importancia de la reunión.

A medida que las semanas iban pasando los europeos situaban su esperanza en que justo antes de las anteriores cumbres el Reino Unido y Bruselas habían conseguido progresar de forma importante y salvar los muebles. Esta vez no ha sido así. El pesimismo fue tomando forma y pronto Barnier comenzó a denominar a la cumbre de junio como una cita en la que debía discutirse el progreso de las negociaciones, pero ya no lo describía como un encuentro clave para las conversaciones.

Y a la vez que la crisis política a raíz del problema migratorio focalizaba la mayoría de las energías durante las semanas previas a la cumbre se perdió el potencial impulso que todavía algunas fuentes europeas esperaban. Al final los líderes se reunieron en la segunda jornada de cumbre y adoptaron las conclusiones del Brexit en menos de un minuto tras lo cual Barnier hizo una exposición sobre el estado de las negociaciones.

A su entrada en la reunión, Barnier aseguró que, aunque se han hecho progresos, sigue habiendo “grandes y serias diferencias, en particular en Irlanda e Irlanda del Norte”. “Hay muy poco tiempo”, recordó el negociador europeo, que aseguró que está “listo para invitar a la delegación británica de vuelta a Bruselas el próximo lunes”.

El texto comienza celebrando los progresos, aunque tomando nota de que hay muchos asuntos que todavía están por acordar, “incluida la aplicación territorial del Acuerdo de Salida, especialmente en lo que se refiere a Gibraltar”. La mención a la Roca no es nueva y se repite en el mismo formato que en la cumbre de marzo.

En el segundo párrafo llega la crítica más dura contra Londres. “El Consejo Europeo expresa su preocupación de que no se haya producido ningún progreso sustancial en lo que se refiere a acordar un plan de contingencia (o backstop) para Irlanda/Irlanda del Norte”, reza el texto, para después recordar que el Reino Unido ya hizo compromisos en diciembre de 2017 y marzo de 2018.

AVance del 5% Y es que las negociaciones han avanzado muy poco. Solo un 5%. De las más de 40.000 palabras que todavía había que acordar del borrador del Acuerdo de Salida tras la cumbre de marzo los negociadores solo han conseguido llegar a un acuerdo en pocas más de 2.000.

“El trabajo también se debe acelerar de cara a preparar la declaración política del marco de las futuras relaciones. Esto requiere una mayor claridad, así como propuestas realistas y viables por parte del Reino Unido en lo que se refiera a su posición sobre las relaciones futuras”, reza el siguiente párrafo. En esta parte del texto los Veintisiete piden a Londres que aclare su visión del futuro de cara a poder trabajar en las relaciones post-Brexit. May tiene la intención de publicar dentro de poco un White Paper o Libro Blanco, un documento en el que se marca el camino a seguir en la política gubernamental, sobre las relaciones futuras. El principal problema para la primera ministra es que no es capaz de poner de acuerdo a su Gobierno.

En el último párrafo los líderes piden que todas las partes interesadas se preparen para cualquier resultado, incluido que no haya acuerdo, un escenario que, aunque lejano, nunca ha dejado de estar ahí.