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Florence + The Machine, hambrienta de amor y esperanza

Portada del disco.

La británica edita ‘High as hope’, un disco de pop romántico y confesional que presentará en el Bilbao BBK Live el próximo día 12

Un reportaje de Andrés Portero - Domingo, 1 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

la británica Florence Welch está de vuelta con su cuarto disco, High as hope (Universal), un álbum en el que esta Patti Smith jipi y nívea mantiene su pop barroco y romántico característico con más piano que nunca, menos percusión y más luz, entre la tradición de las cuerdas y los guiños contemporáneos. Además, se muestra introspectiva al confesar sus miedos, dolores y excesos aunque los sabe vestir de cierta esperanza y felicidad, de las que “todos estamos hambrientos”. Florence + The Machine serán el cabeza de cartel de la primera jornada del Bilbao BBK Live, el jueves 12.

Tres años después de How big, how blue, how beautiful, un disco descarnado sobre la soledad y grabado con las heridas abiertas tras una ruptura, Florence + The Machine han editado este fin de semana High as hope y su líder, la británica Florence Welch, se ha tumbado en el diván y tras “los altos y bajos” de las giras ha llegado a una conclusión: se puede ser feliz desde cierto estado de placidez.

“Es difícil escribir sobre ser feliz porque cuanto más vieja me hago encuentro que la felicidad es un tema extremadamente sencillo/ Y no habrá grandes coros para cantar/ No podía entrar ningún coro sobre dos personas sentadas sin hacer nada”, canta en la canción que despide su nuevo disco, No choir. La felicidad sin alardes, ni fuegos artificiales para Florence, una artista en la cumbre de su carrera y cuya voz característica ha compartido hace unas semanas en vivo con Mick Jagger en un concierto de The Rolling Stones.

La nueva decena de canciones de Florence, que se adentran en territorios novedosos sin romper en absoluto con las raíces (surgieron en su casa) del trabajo realizado en solitario, en el sur de Londres. “Eché el resto”, recuerda la británica, que luego se trasladó a Los Ángeles para, en comandita con su amigo y co-productor Emile Haynie, dejar listo el repertorio. Y el resultado final cobró más altura con las colaboraciones del saxofonista Kamasi Washington, Sampha, Tobias Jesso Jr, Kelsey Lu y Jamie, miembro del trío The xx, que también visitará Kobetamendi.

Dolor y esperanza High as hopemuestra a Florence segura de sí misma. En la cumbre del pop y de los festivales de verano. Y sin miedo a desnudarse en unas canciones que, como ella misma reconoce, “incluyen mucho amor, aunque también soledad;y alegría y furia”. Y con unos versos autobiográficos y confesionales en los que cualquiera puede verse reflejado.

Sintiéndose “más a gusto en mi piel”, Florence abre su sentimientos como una flor en primavera. Reconoce que “todos estamos hambrientos” de amor y se regodea en esa vulnerabilidad;la de aquellos tiempos en los que sintió el uso de las drogas y saltar de un escenario a otro como “un vacío”. “¿Soñé demasiado en grande?”, se pregunta la cantante, que empieza reconociendo sentirse aterrorizada ante tanta oscuridad para, al final del disco, reconocer que el amor es “algo maravilloso” y que “renazco con cada sonrisa” aunque, en ocasiones, no contesten a sus llamadas.

Menos barroquismo El piano y las cuerdas orquestales son los instrumentos principales que visten estos sentimientos “abiertos en canal”. Con su característica voz lidera un repertorio con profusión de baladas, que a veces se inician a capella y van cobrando aire y progresando, creciendo expansivas, desde el inicial June a The end of love. Menos barroco que sus trabajos precedentes, High as hope regala piezas de pop expansivo ideales para el directo, caso de Hunger, y remedos de canciones previas con gran poderío rítmico, con Big Gody su ritmo casi hip hop y sintético a la cabeza.

Pero dominan las baladas y tiempos medios confesionales y orquestales, con el magnífico trabajo habitual de Florence a los coros y curiosidades como el mantra No choir, la épica final de Grace, el dardo melódico de Sky full of song o el aire de folk irlandés de Patricia, canción dedicada a su admirada Patti Smith, su Estrella del Norte, de quien reconoce que le abrió “muchas puertas”. Altibajos emocionales y musicales en letras, melodías y arreglos para el disco de pop indie del momento, que en menos de dos semanas tendremos la suerte de disfrutar en directo el día 12 junto a Alt-J, Childish Gambino, Cigarettes After Sex, Bomba Estéreo o Mount Kimbie, entre otros.

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