tesoro patrimonial

Muñatones, un castillo en La Arena

El escultor azpeitiarra Andoni Bastarrika tardó más de doce horas en completar la recreación de la construcción medieval. Fotos: E. Zunzunegi
Los más pequeños, guiados por Bastarrika, disfrutaron con la construcción de sus réplicas de la torre de San Martín.

La reproducción en la playa del feudo de los salazar divulga a los vecinos el pasado de Muskiz

Un reportaje de Emilio Zunzunegi - Lunes, 2 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

No hizo falta que Mahoma fuera a la montaña, en este caso el castillo de Muñatones de Muskiz. A los responsables de este tesoro patrimonial vizcaino se les ocurrió acercar ayer hasta la playa de La Arena una réplica también de arena que sirvió para que los visitantes de este arenal de Ezkerraldea pudieran disfrutar por partida doble de tan singular monumento medieval. Por un lado, con una propuesta lúdica desarrollada por el artista guipuzcoano Andoni Bastarrika, que erigió -no sin gran dificultad- una réplica aproximada del castillo erigido por la familia Salazar en terrenos de la familia Muñatones cercanos al puerto de San Martín en Musques. Por otro, con la apertura por parte de la ferrería de El Pobal de un punto de información para difundir la importancia histórica de este castillo y de la propia ferrería construida por estos señores feudales.

“Esta jornada es una llamada, una acción más para difundir el castillo de Muñatones”, resumía la directora de la Ferrería de El Pobal, Marta Zabala. Destacó que la ubicación elegida para la recreación del monumento en la desembocadura del río Barbadun en el Cantábrico a la altura del núcleo de Pobeña “es tremendamente ilustrativa”.

En este sentido, Zabala refirió que el “río Barbadun condensa la historia de la ferrería de El Pobal, que se asienta en sus orillas desde hace 500 años, con la exportación de mineral de esta zona que se hacía sobre todo por vía marítima: a través de este estuario que contaba con un puerto principal en el barrio de San Martín junto al arroyo Cotorrio, afluente del Barbadun, que estaba controlado por los dueños del castillo de Muñatones.

Un castillo de gran porte, estructurado en torno a la prominente torre de San Martín, que ayer fue reproducida en arena por el escultor azpeitiarra, Andoni Bastarrika, que desde hace más de seis años es conocido por sus producciones de personas y animales de gran tamaño en diferentes arenales vascos. “El sábado por la tarde estuvimos a punto de tirar la toalla”, significaba este artista de la arena que el fin de semana del 13,14 y 15 de julio estará en la playa de San Antonio de Sukarrieta para crear un elefante acostado de tamaño natural. “Esta arena es de un grano muy grande y cuesta compactarla. El encofrado de la torre no aguantaba, así que a la desesperada empezamos a excavar para buscar un lecho más apropiado”, señalaba. Finalmente, dio por terminada la reproducción después de más de 12 horas de trabajo entre la algarabía de la gente que se congregó para admirar su obra. Entre los presentes, varias decenas de niños que pala, rastrillo y cubo en mano no dudaron en emular a Bastarrika erigiendo sus particulares Muñatones areneros. “Cada uno expresa su creatividad a su manera, dependiendo de su edad, pero siempre alegra ver el empeño que ponen en hacer los castillos que ellos imaginan. Es una actividad lúdica y educativa que debe impulsarse”, valoró. Para los responsables del evento, el atractivo de la convocatoria abre las puertas a plantearse darle continuidad para el próximo estío. “Es interesante porque nos sirve también para recordar a la gente que a pocos kilómetros de la playa tienen este tesoro que pueden visitar cualquier domingo, a las 10.30 y 12.30 horas, hasta el 16 de septiembre”, recordó Zabala.

Secciones