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Un blindaje millonario

La suma de las cláusulas de rescisión de los jugadores del Athletic asciende a 1.255 millones de euros tras la llegada de Berchiche, el último en dar el sí a la renovada política de Ibaigane

Arkaitz Aramendia - Miércoles, 4 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Cláusulas de rescisión al alza para hacer frente a un mercado que amenaza con romperse y enloquecer año tras año. Esa es la renovada y reforzada política adoptada por Ibaigane como medida de protección a nivel estatal e internacional, donde el Athletic aspira a moverse con cierta estabilidad con la aspiración de reforzarse sin ver lastimado su potencial con marchas a bajo coste. La junta directiva liderada por Josu Urrutia, consciente de la importancia de blindar lo máximo posible el producto propio, continúa en su incansable lucha por lograr contratos en los que jugadores llamados a renovar o a ser reclutados acepten cláusulas a la altura de las necesidades de la entidad, que no escatima en sueldos.

El flamante fichaje de Yuri Berchiche, en ese sentido, supone un doble motivo de satisfacción por cuanto significa haber obtenido el sí de un lateral izquierdo de suma garantía que no solo ha visto con buenos ojos recalar en Bilbao, sino hacerlo también a sabiendas de que los 100 millones de euros que marcarán su cláusula de rescisión como león hasta el 30 de junio de 2022 le alejarán sobremanera de cualquier equipo que pudiera interesarse por sus servicios en caso de brillar con luz propia en San Mamés. Dicho factor contractual, sin ir más lejos, fue uno de los motivos que alejó a Mikel Merino del Athletic el pasado verano y que a punto estuvo de desembocar en la salida de Kepa Arrizabalaga rumbo al Santiago Bernabéu tras un largo y tortuoso proceso de renovación que comenzó a enquistarse en idéntico punto.

El guardameta de Ondarroa, finalmente, optó por prolongar su estancia en el Athletic hasta 2025 accediendo a establecer una cláusula de rescisión de 80 millones, la misma que figura en los contratos de Iñigo Martínez e Iñaki Williams, que verá cómo la suya asciende hasta los 108 millones antes de que su vinculación con Ibaigane toque a su fin en 2025. Los tres, junto a Berchiche, figuran en una escala salarial de primer orden dentro de una plantilla que, en total, presenta un valor de 1.255 millones de euros en caso de atender a sus cláusulas de rescisión. La quinta más alta de los leones con contrato en vigor corresponde a Dani García, fichado este verano procedente del Eibar sin coste alguno y que asoma con una cláusula de 70 millones. Por detrás aparecen los 50 de Iago Herrerín, Beñat Etxebarria y Ander Capa, reclutado de cara a las próximas cuatro temporadas.

Es en ese punto donde nacen las diferencias relacionadas con el blindaje de los leones. El peso específico de los jugadores en el equipo o la fecha en la que se concretaron las renovaciones de turno marcan el importe de unas cláusulas que, en algunos casos, difícilmente tendrían el aspecto actual en caso de haberse establecido en el último año.

Es el caso, por ejemplo, de Iker Muniain, que en su último año de contrato figura con una de 45 millones al haber sido firmada en junio de 2015. El panorama internacional en lo que al mercado hace referencia en poco se asemejaba entonces al que se vislumbra en la actualidad. Los traspasos millonarios, no en vano, están a la orden del día tras los 222 millones de euros que desembolsó el pasado verano el París Saint-Germain para hacerse con los servicios del brasileño Neymar Júnior.

El caso Laporte El Barcelona, como consecuencia, abonó al Borussia Dortmund un fijo de 105 millones más 45 en variables para hacerse con los servicios del francés Ousmane Dembélé e invirtió 160 en el brasileño Philippe Coutinho, que cambió el Liverpool por el Barça durante el último mercado invernal, en el que el Athletic no resultó ajeno al nuevo escenario en el que se halla inmerso el fútbol. El Manchester City, sin ir más lejos, puso sus ojos en Aymeric Laporte, a quien reclutó previo pago de los 65 millones de euros que marcaban su cláusula de rescisión.

Las seis renovaciones que firmó como rojiblanco el central de Agen permitió a Ibaigane obtener, al menos, una notable suma de dinero. La política de establecer elevadas cláusulas de rescisión con el objetivo de blindarse al máximo podría continuar con Muniain, quien comparte cuantía de cláusula con Ander Iturraspe y Markel Susaeta, quienes también finalizan contrato en 2019. De 40 millones figuran las de Raúl García, Aduriz, Etxeita, San José, De Marcos, Lekue y Ganea, siendo de 35 las de Mikel Rico y Balenziaga y de 30 las de Sabin, Vesga, Córdoba, Unai López, Yeray y Remiro.