El callejón de las botxerías

El hombre al que llamaron los dioses

Por Jon Mujika - Miércoles, 4 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

LOS autores, Ignacio Villatey Rosa Mari Oleaga, piden prestada la palabra a Robert Louis Stevensonpara encabezar el recorrido por la vida, las vivencias, los paisajes y las ideas del personaje. “Si un hombre ama cualquier oficio sin preguntarse por el éxito o la fama, es que los dioses le han llamado” dejó dicho el autor de La isla del tesoro. Eso mismo piensan Ignacio y Rosa Mari (ella es su hija, no iba a pensar mal...) de Jesús Oleaga,un santo varón que dejó huella allá por donde pasó, en especial por la Escuela Universitaria de Magisterio Begoñako Andra Mari, en la que se labró el bien ganado cariño, siempre fruto más fructífero que la fama. Digamos lo que ya se entrevé: vengo a relatarles la presentación del libro Jesús Oleaga Undabarrena. Gernika, Estados Unidos, Derio, un acto homenaje a Jesús, a tres años de cumplir el siglo de vida. Viendo la recolecta de besos y abrazos, de emotivas palabras que cosechó en el ático del Museo de Bellas Artes de Bilbao quedaba una cosa clara: ha sido y es un hombre de bien.

La primera fotografía que alumbra el libro refleja la estampa de Los cuatro de Islares,Jesús Martínez,el propio Ignacio Villota, Antón Linazay Txelis Beltrán,el cuarteto que ideó el libro al intercambiarse, en una sobremesa, mil y una historias sobre Jesús. Bastó una llamada de Ignacio a Rosa Mari y ¡zas! se desató la lengua de los recuerdos, de la memoria, de la escritura.

Acudieron a la puesta de largo gente cercana a Jesús, gente como el lehendakari, Iñigo Urkullu, Lucía Arieta-Araunabeña,el obispo Juan Mari Uriarte, Juan Mari Aburto,alcalde de Bilbao;Lander Intxaustegi;director dela Escuela Universitaria de Magisterio Begoñako Andra Mari;Carlos Trevillay Koldo Campo,las dos voces que llevaron las riendas;Lorea Bilbao,quien departió de forma cariñosa con Juan Mari, cogiéndole de la mano;Ana de Castro, Carlos Arce, Josune Ariztondo, Conchi Medrano, Roberto Pilar, Olga Cardeñosa, Josu Odriozola,el profesor Francisco Albisu, Garbiñe Muñoz, Gonzalo Olabarria, Mari Carmen Martínezy una legión de amigos y gente cercana a Jesús.

Al filo de las 7.00 de la tarde, la terraza del ático del museo estaba reventona. Josune Güen, Paco Gómez(“ponga Paco que yo no me llamo Francisco ni loco”, dijo entre risas...), Ane Zabala, Edurne Díez de Ulzurrun, Igone Larrabeiti, Elena Rodríguez, Bego Rementeria, Marije Basabe, Luis Iriondo, Joseba Etxebarria,gente de la cultura como Luis Mari Larrizal, Manu EtxebarriayJon Kortazar;Begoña Guisasola, Iñaki Mendigureny mucha buena gente que se acercó a una emotiva presentación.

En el acto, el lehendakari utilizó tres palabras para describir a Jesús Oleaga: imaginación, practicidad y alegría. Según subrayó Urkullu, “hemos aprendido lo que significa la enseñanza fuera del aula gracias a Jesús Oleaga”. No se detuvo ahí el lehendakari, quien evocó el relato que hacía Jesús del bombardeo de Gernika y recordó cómo las narraciones sobre los pastores en Nevada, los trabajadores en las minas de wolframio o Nueva York “ayudaron a despertar nuestra imaginación”. Hubo algún lagrimón.