El sol no se anima en Bilbao

Nunca llueve a gusto de todos, y menos, de los comercios

El sol no se anima a quedarse en Bilbao por una temporada y el tiempo inestable está perjudicando las ventas de los comercios de la ciudad. Sin embargo, muchos bilbainos prefieren el cielo encapotado tan característico del norte

Un reportaje de Yaiza Pozo - Miércoles, 4 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

PARECE que el sol no quiere hacer acto de presencia. Días de lluvia que no invitan a ponerse sandalias o ir a la playa a darse un chapuzón como en veranos anteriores. Los vizcainos están hartos, pero hay quienes prefieren este tiempo a morirse de calor. “Cuando hay treinta grados no hay quien salga a la calle. Yo estoy encantada con esta temperatura”, admite Carla Gómez, una joven estudiante de Derecho que ahora disfruta de unas merecidas vacaciones. Mientras mira fijamente un escaparate de bañadores, lo primero que dice es: “¡Me da pereza verlos!”.

Pero ella no es la única. A Begoña Salazar y José Luis García les encanta el tiempo nublado. “Ni frío ni calor. Mientras no haga un calor infernal nosotros no nos movemos de Bilbao”, admiten ambos. Los tres saben que con este tipo de comentarios ganan más enemigos que amigos, pero como dice el dicho: nunca llueve a gusto de todos.

Ni los comercios ni las farmacias están haciendo negocio este verano. Las cremas solares o los bañadores tan demandados en años anteriores por el buen tiempo, en este brillan por su ausencia. “La gente es muy reacia. No quieren gastar para los pocos días de sol que hay en Bilbao. Esto me lo han llegado a decir ellos”, comenta Lucía Tomey, una joven farmacéutica. Ni las promociones les ayudan. “Si les regalas otro bote, te dicen que no porque no lo van a usar”, admite esta bilbaina que lleva cuatro años trabajando en diferentes farmacias.

Este verano, los pequeños comercios de la ciudad no saben cómo salir adelante. Admiten que lo tienen difícil. La Boutique de la Media, ubicada en el Casco Viejo bilbaino, es uno de los que este año tampoco se ha librado. En verano, sobre todo, en sus escaparates destacan bañadores de temporada que nunca pasan desapercibidos por la gran mayoría de bilbainos y turistas.

“Siempre hemos tenido buenas ventas”, cuenta Rosa María, propietaria del local. Pero este año ha sido diferente. Sus clientes se quejan del mal tiempo, y no le queda otra que esperar a que comience a hacer calor o al menos que sus clientes se lleven un bañador si se van de vacaciones. “Incluso hemos tenido que adelantar las rebajas una semana”, admite Rosa María.

Este pequeño comercio lleva 26 años en el Casco Viejo y el mal tiempo no ha animado ni siquiera a los extranjeros. Aun así, Rosa María espera que salga el sol para quedarse y que “los que nos visitan se puedan ir con uno de nuestros bañadores aunque sea para llevárselo de vacaciones”.

Iratxe Barreros, una joven dependienta de la tienda Uterqüe comparte la misma opinión que Rosa María y Lucía. “Este año hemos vendido quizá menos que nunca”, admite Iratxe Barreros. “Los bilbainos tenemos poco tiempo para llevar ropa de verano y a la gente le cuesta gastarse un dinero para usarla dos días”, prosigue.

Las rebajas, en muchos comercios de la villa, arrancaron el 29 de junio;otros, en cambio, dieron el pistoletazo de salida el lunes. Iratxe cree que todavía es pronto para decir que estas rebajas ayudarán a que mejoren las ventas en los comercios. “Solo espero que al menos compren y aprovechen las ofertas cuando salga un poco el sol”, dice. ¿Pero se animarán los bilbainos a comprar ropa de verano? “De momento no he ido a ninguna tienda, pero si se da la ocasión caerá algo”, cuenta Marta Fernández, un ama de casa asqueada porque no sale el sol.

Para todos los gustos Un día sale el sol y otro llueve a cántaros. “¿Cuándo se animará a quedarse el sol todo un mes en la villa?”, se pregunta Mariví Miguel, cansada de no saber qué ponerse cuando sale a la calle. “Si me pongo sandalias puede que cambie el tiempo de un momento a otro y se ponga a llover”, cuenta esta bilbaina. Mariví confiesa que este tiempo “es muy característico del norte”.

Mariví, Carla, José Luis y Begoña aún no han hecho el cambio de armario. Los jerséis continúan teniendo presencia en las baldas de sus roperos. “Solo me he animado a colgar algún pantalón corto y algún vestido. ¡Creo que no me va a hacer falta más!”, cuenta la joven estudiante. He aquí el motivo por el que los comercios han tenido este año tan pocas ventas.

Mientras que algunos desean que salga el sol otros esperan que el tiempo se mantenga como hasta ahora. Pero los más perjudicados por este tiempo inestable son los establecimientos. A ellos lo único que les importa es tener ventas. “Si sale el sol remontaremos un poco la mala racha”, concluye Iratxe.