desestimó el recurso del grupo empresarial

La Justicia ratifica la negativa de Bilbao a dar licencia para abrir una discoteca en Deusto

El grupo empresarial tiene quince días para recurrir el fallo del Contencioso Administrativo

Jueves, 5 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - El juzgado de lo Contencioso Administrativo número 4 de Bilbao falló a favor del Ayuntamiento de Bilbao y desestimó el recurso que presentó Jalujo Hostelería del Norte contra la resolución del entonces delegado del Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Bilbao, Ibon Areso. En febrero de 2015, el Consistorio denegaba la concesión de licencia para instalar una discoteca en Deusto en el edificio industrial situado frente a la clínica del IMQ en Zorrotzaurre. En el plazo de quince días el demandante podrá impugnar esta resolución mediante un recurso de apelación.

La Justicia vuelve a dar la razón al Ayuntamiento de Bilbao en su negativa a permitir que se abra una macrodiscoteca en el edificio industrial situado en la ribera de Deusto. El contencioso se remonta a 2015, cuando fue denegada la licencia a Jalujo Hostelería del Norte que solicitó instalar una actividad del grupo III-b de la Ordenanza sobre establecimientos de Hostelería. El entonces concejal de Urbanismo, Ibon Areso, ya advirtió de que se iba a “mirar con lupa” la documentación presentada para solicitar la licencia y valorar las alegaciones que presentaron los vecinos, que mostraron su disconformidad con este proyecto desde el mismo momento que se conoció públicamente. Los argumentos se fundamentaron sobre todo en cuestiones medio ambientales.

1.400 metros cuadrados La petición formulada por el grupo hostelero planteaba instalar una discoteca de 1.400 metros cuadrados, de los cuales 1.000 metros cuadrados irían en planta baja y casi 400 metros cuadrados se repartirían en dos entreplantas, una para uso público y otra para el discjockey y un almacén. La entrada al local estaba prevista en la calle Morgan y las salidas en la calle Jon Arrospide, aunque el domicilio está localizado en la calle Iruña, según se recoge en el proyecto que presentaron en el Ayuntamiento.

La sentencia, en contestación a la demanda presentada por la empresa, recoge que según el informe elaborado por el jefe de negociado técnico de actividades “el proyecto no garantizaba la extracción necesaria, superior a 20.000 metros cúbicos por hora, y tampoco cumplía lo establecido en la ordenanza de Protección de Medio Ambiente en relación con los vestíbulos acústicos en planos”. Se fundamenta a su vez en las consideraciones que planteó el IMQ, que señalaba que “no se han subsanado los inconvenientes urbanísticos en materia de ventilación y aislamiento acústico”. - Olga Sáez