Sucesores de los reyes del fútbol

El rey ha muerto ¡Viva el rey!

Eden Hazard y Neymar jugando en el Mundial de Rusia. (AFP)

Todo Mundial necesita una figura que dé lustre al torneo y pase a la posteridad. Con Messi y Ronaldo en fuera de juego llega la hora de la alternativa y la gran oportunidad para Neymar, Mbappé, Hazard, Griezmann, Luis Suárez, Kane...

El Brasil-Bélgica del próximo viernes tiene una pinta estupenda. De la canarinha todo son elogios tras su buen desempeño ante México en los octavos de final y visto además que su máximo referente, Neymar, ha recuperado la velocidad y destreza que siempre han caracterizado su juego, corroborando que definitivamente ha superado la lesión que sufrió a principios de marzo justo cuando llega el momento clave de su carrera. Pero es que en el otro lado está Eden Hazard, uno de los futbolistas con más talento que existen, liderando a una selección de enorme nivel que, eso sí, se llevó un buen susto para superar a Japón.

Un reportaje de Julián Goikotxeta - Jueves, 5 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Son dos de los referentes a suceder a los reyes del fútbol universal, como son Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, que apenas han dejado rastro de su paso por el Mundial de Rusia pese a su enorme talento. Ni el crack argentino ni el portugués pudieron poner el broche de oro a sus respectivas temporadas, magníficas en ambos casos, pero al amparo de dos clubes cuajados de fenómenos como son el Barcelona y el Real Madrid.

Ni Argentina, que en el Mundial anterior, en Brasil 2014, perdió la final ante Alemania, ni Portugal, vigente campeón de Europa, dieron la talla, lo cual lastró las prestaciones de Messi y Ronaldo, que tampoco sacaron a relucir el genio que habitualmente les acompaña para marcar el sino de los partidos.

En cambio, tanto Neymar como Hazard están integrados en dos orquestas que suenan muy bien.

El caso de Neymar es paradigmático. Se puede decir que el delantero del PSG está en el tercer peldaño del escalafón, pero le guía una ambición infinita, cualidad que resplandece en Cristiano y, aunque no se le note tanto, también en Messi, y que es necesaria para aspirar a ser el más grande.

Neymar se encuentra en la encrucijada. Sabe que tiene una deuda pendiente con Brasil, donde ejerce de ídolo supremo. En el pasado Mundial su lesión frente a Colombia, en los cuartos de final, provocó un auténtico cataclismo en la verdeamarelha, que en semifinales y sin su gran referente sufrió ante Alemania una humillación de rango histórico (el Mineirazo, aquel descomunal 1-7). También sabe que, a sus 26 años, le puede llegar su gran oportunidad de ganar por derecho el Balón de Oro y probablemente embarcarse en otra grandiosa aventura, probablemente con el Real Madríd, un club donde la posibilidad de sumar títulos y reconocimiento es mucho más alta que en el PSG.

De momento, Neymar cuenta con la intuición de su compatriota Ronaldo Nazario, que ayer asistió en Moscú a la presentación de los premios The Best de la FIFA junto al mexicano Jorge Campos, al alemán Lothar Matthaeus y la estadounidense Lindsay Tarpley-Snow. “La Copa del mundo es muy determinante para el premio. En 2002, yo no había jugado mucho durante la temporada (por una grave lesión), pero hice una excelente Copa del Mundo y conseguí el premio al mejor jugador. Es extraordinariamente determinante”, resaltó el exdelantero del Barça y Real Madrid que, además, también ganó ese año el Balón de Oro.

De Cavani a Mbappé Cristiano Ronaldo fue literalmente engullido por el sistema defensivo que sobre él construyó el veterano Óscar Washington Tabárez. Es la seña genuina que identifica el juego de Uruguay, selección que además se enorgullece de tener a dos de los delanteros más letales del mundo, como son Luis Suárez y Edinson Cavani, autor de los dos goles, magníficos, que liquidaron a Portugal. El atacante del PSG acabó aquel partido antes de tiempo a causa de un problema muscular en su gemelo izquierdo que le mantiene como duda para enfrentarse mañana a Francia en el otro colosal partido de cuartos de final, y donde conviven otras dos luminarias futbolísticas, Antoine Griezmann y Kylian Mbappé.

El jugador del Atlético de Madrid todavía no ha dado el nivel esperado a su estatus, y frente a Uruguay y lo que venga más adelante, si viene, tendrá nuevas oportunidades. Porque de momento Mbappé se ha convertido en la gran sensación del Mundial con sus dos goles ante Argentina y la espectacular carrera en la que se gestó el primero cuando fue parado por Marcos Rojo en una acción sancionada con penalti.

Ayer el Real Madrid (como lo hizo dos días antes con Neymar) desmintió tajantemente que tenga un acuerdo con el PSG para ficharle en pleno fragor de la competición más grande, a la espera de coronar al futuro rey.

kane y la virtud del gol En la otra ruta eliminatoria no hay en apariencia tanto glamur, pero de igual modo conduce hasta la final. En el Rusia-Croacia se espera mucho de jugadores como Luka Modric, el creativo por excelencia del equipo balcánico, pero quizá no alcance como para postularse al trono.

En el otro partido, el Suecia-Inglaterra, en cambio, hay un personaje que gravita sobre el Mundial por su capacidad goleadora, la esencia de este deporte. Harry Kane lleva seis goles en lo que va de torneo, y aunque está muy lejos de alcanzar al francés Just Fontaine, que en el Mundial de Suecia 1958 anotó trece tantos, a poco que siga con la racha, y está de dulce, también se postula por derecho a dejar su huella en Rusia 2018.

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