Irish Open

Rahm se mete en apuros

Dos dobles-bogeys complican la primera vuelta del de barrika en el Irish Open, que acaba con dos sobre par

Jon Rahm tuvo un arranque complicado en la primera jornada del Irish Open y acabó con dos golpes sobre par y a siete del líder, el neozelandés Ryan Fox. Como se esperaba, el links de Ballyliffin planteó todas las dificultades que se esperaba, sobre todo porque el hecho de que no haya llovido al norte de Irlanda como suele ser costumbre ha dejado el campo del condado de Donegal bastante duro y eso siempre es una complicación para todos los jugadores.

Roberto Calvo - Viernes, 6 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

bilbao. El de Barrika, que salió temprano por el hoyo 10, llevaba la situación bastante bien controlada, con dos birdies y un bogey en los primeros ocho hoyos. Pero el campo no le trató ayer con el cariño que Jon Rahm le ha manifestado estos días y todo se le torció en dos hoyos que cargaron de golpes su tarjeta y le obligan a no poder descuidarse hoy si quiere pasar el corte primero y, después, si quiere mantener sus opciones de hacer un buen resultado en el torneo en el que defiende título.

Los problemas de Rahm empezaron en el hoyo 18 cuando su golpe de salida se fue muy por la derecha a un rough de difícil manejo. Su segundo golpe también visitó la hierba alta y apenas pudo sacar la bola. El bogey ya era un mal menor en esos momentos, pero cayó el doble-bogey. En el 1, lo que parecía una buena salida se convirtió en horrible por los botes azarosos del terreno quebrado del links irlandés que llevaron la bola a un búnker pequeño, pegada al talud y sin margen para nada más que devolver la bola a la calle ya que no había espacio para hacer un swing completo. Como en el anterior hoyo, el vizcaino firmó otro doble-bogey que elevó su crispación y le colocó en situación de riesgo sin que el juego llevara a pensar en ello.

salvar los muebles Los fantasmas del Open de France podrían regresar por lo que a partir de ese momento, Rahm tenía que sujetar su temperamento y tratar de salvar los muebles en un día que, de repente, se había complicado. Hizo un birdie en el hoyo 4 para frenar la fuga de agua y aún en el 9 tuvo que embocar desde casi ocho metros para firmar el par y evitar un marcador aún más peligroso. Al menos, el vizcaino tuvo la virtud de arrancar sendos birdies en los tres pares 5 de Ballyliffin, que ya avisó a todos de que el que pierda la calle puede pasar muchos apuros para ganar al campo porque, al menos ayer, se hacía muy difícil parar la bola cerca de las banderas.

Graeme McDowell y, sobre todo, Rafa Cabrera también lo sufrieron compartiendo partido con el de Barrika. El norirlandés hizo seis birdies, pero también cinco bogeys, en una vuelta llena de altibajos y el canario, que había empezado con dos birdies en los tres primeros hoyos, se hundió después e hizo un doble-bogey y cinco bogeys que también comprometen mucho sus posibilidades de llegar al fin de semana.

El puesto 92 no es el que se espera de Jon Rahm, que hoy tendrá que afinar en los golpes a calle para que su juego corto produzca en un campo que no perdona, ni siquiera una media hora en la que el golf no fluye como uno quiere. El corte estará situado en torno al par o al +1 por lo que el campeón defensor del Irish Open tendrá que afinar en el turno de la tarde, que le da una ventaja al saber cómo están los marcadores y cómo se mueve la línea de corte.

La primera jornada del Irish Open fue muy productiva para Adrián Otaegui, que cerró con tres bajo par e igualado en el noveno puesto. El donostiarra sigue en busca de una plaza en el British Open y la actuación de ayer confirma que está en una línea ascendente en su juego, que le mantiene entre los veinte primeros del año en el Circuito Europeo. El día puso también entre los diez primeros a dos vacas sagradas del golf europeo como Lee Westwood y Padraig Harrington, que de hecho serán dos de los vicecapitanes del equipo europeo de la Ryder Cup.