“Por fin me he sentido autónoma en el tren”

La orduñarra María Luisa Goikoetxea probó el jueves tres plataformas para poder subir y bajar en ‘scooter’ al vagón

Un reportaje de Susana Martín - Sábado, 7 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

UNA frase resume la primera gran victoria después de casi tres años de incansable lucha. “Ahora ya soy libre”. Es la ansiada sensación que experimentó el jueves María Luisa Goikoetxea, la vecina de Orduña con problemas de movilidad a causa de las secuelas de un ictus y que lleva desde finales de 2015 reivindicando ante Renfe la accesibilidad de la línea C3 que conecta su ciudad con Bilbao. Y es que, tal y como le prometieron hace algo más de un año, la compañía ferroviaria le invitó a participar en las pruebas piloto de los sistemas de rampas que está testando para garantizar el acceso a los vagones en silla de rueda o, como en su caso, en un scooter eléctrico adaptado.

En realidad, la iniciativa lleva ya varios meses en marcha. “Lo primero que hicimos fue hablar con Fekoor, la federación de personas con discapacidad física u orgánica de Bizkaia, para que analizara los diferentes dispositivos y sistemas de acceso con los que contamos. También nos pusieron en contacto con tres o cuatro personas anónimas de la asociación para poder empezar a realizar las primeras pruebas”, precisan fuentes de Renfe. Ese proceso arrancó el pasado mes de septiembre y anteayer fue el turno de María Luisa. “Me llamaron para presentármelo a mí y acepté encantada”, afirma.

La cita fue a las 10.00 horas en la estación de Abando de Bilbao y allí acudió la orduñarra -eso sí, con unos veinte minutos de retraso- a bordo de su inseparable scooter. Durante el tiempo que duró la prueba, subió y bajó a un vagón de tren en tres sistemas diferentes “para ir viendo cuál me viene mejor y cómo me las voy arreglando”, explica. En principio, todos resultaron de su agrado. “Parecen adecuados para una silla de ruedas o un scooter como el que utilizo yo”, asegura aunque, sensibilizada como está con cualquier tipo de discapacidad funcional, María Luisa puso un reparo. “No lo veo muy claro en caso de que los quiera utilizar alguien que va con muletas porque parecen un poco inestables y pueden perder el equilibrio”. Al margen de este inconveniente, Goikoetxea acabó la mañana “tan ilusionada” que de manera inmediata colgó imágenes de la sesión de pruebas en su cuenta de Facebook al tiempo que enviaba otras tantas a muchos de sus contactos de WhatsApp.

El siguiente gran paso llegará, posiblemente, el martes. “Es uno de los días que tengo que ir a Bilbao a rehabilitación y desde Renfe me han dicho que ya es factible disponer de una plataforma en Orduña para que pueda coger el tren allí”. Todo quedará confirmado a lo largo de la jornada del lunes y cuando llegue el momento de subir al vagón en la estación de su localidad, “¡no me lo voy a creer!”, exclama emocionada. Y es que María Luisa lleva ya tres años de lucha en los que ha liderado una campaña de recogida de firmas a través de change.org que reunió 120.000 apoyos y entregó en la sede del Ministerio de Fomento de Madrid junto al artista El Langui, ha encabezado manifestaciones de protesta e incluso ha volado en ultraligero para reclamar a Renfe la plena accesibilidad en la línea C-3 Orduña-Bilbao.

Pruebas hasta septiembre Las plataformas que está testando la compañía ferroviaria con María Luisa Goikoetxea y socios de Fekoor son “sistemas temporales creados para dar respuesta a las personas con movilidad reducida, hasta que se pueda disponer de los trenes plenamente accesibles que favorezcan el tránsito de los viajeros con limitaciones”, precisan. Las pruebas piloto que se están realizando “se extenderán hasta septiembre” con idea de identificar el modelo que mejor se adapte a las características de cada estación de la línea C3 “porque no todas son iguales”.

Conseguir que los usuarios de estos dispositivos suban y bajen del vagón con seguridad pero también en poco tiempo es importante. “Estamos hablando de implantar el sistema en una línea de cercanías en donde los trenes paran solo un minuto en cada estación y hay que conseguir que el servicio no se vea distorsionado cuando entren en funcionamiento”. Para ello, es necesario coordinar a todos los agentes implicados en el operativo, incluso al maquinista “ya que habrá un punto fijado en el andén para colocar la plataforma y tiene que coincidir con la puerta”. Son algunas de las cuestiones que se tienen que ir limando durante estos meses de pruebas.