El sacacorchos

Los felices días en rojo

Por Jon Mujika - Sábado, 7 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

lOS días más celebrados entre el común de los mortales (quiero decir de los mortales que tienen entre sus manos algo tan preciado como un puesto de trabajo...) tienen un color: rojo. Son los días más felices para quienes no están atrapados por una atracción fatal, es lo que se conoce como la laboradicción. Los psiquiatras de nuestra época ya reconocen que los laboroadictos tienen una personalidad hostil, hiperactiva, impaciente y controladora. Los días vestidos en rojo, digo, tienen la misma atracción que tuvo Marilyn Monroe para los hombres y Cary Grant para los hombres: son irresistibles.

Las fiestas de San Fermín tienen ese don: están coloreadas en rojo. Tanto por el pañuelicocomo por el tiempo libre (o el tiempo presopor las garras de la diversión, si se mira desde otra perspectiva...) del que gozan los navarros;tanto por el fajín tradicional como por la amenaza permanente de sangre que llevan consigo los encierros.

Es la felicidad en estado puro, semisalvaje o, por lo menos, a medio civilizar. Por mucho que haya que recordar las palabras de Jerónimo Echagüe, experto corredor de encierros, amigo y compañero de juergas del escritor: “No llegará el día en que Pamplona será capaz de admitir y reconocer el bien que Hemingway ha hecho a Pamplona. Aquí los extranjeros no vienen a colonizarnos, como sucede en otros lugares, sino a integrarse en nuestras fiestas, eso lo estamos viendo todos los años, aunque siempre habrá excepciones.”

Más allá de los recuerdos de los viejos Sanfermines, por encima de cuanto se celebra y hasta cuándo, las fiestas de este año se suman a la reivindicación del todo para todos. El pañuelo morado para reivindicar la libertad de género;el txupinazo de Iban y Leyre en defensa de la diversidad, los brazos abiertos de la ciudad para la acogida. Quieren que San Fermín sea un ejemplo y no una nota en la página de sucesos.