infraestructuras públicas

El lustro más constructivo de Bizkaia

En los próximos cinco años se acometerán o iniciarán siete grandes proyectos de servicios y transportes

Alberto G. Alonso - Lunes, 9 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

Bilbao - Los próximos cinco años van a ser históricos para las infraestructuras públicas en Bizkaia. Desde el presente año y hasta 2023, el territorio va a ser escenario de la construcción, finalización e inicio de siete grandes proyectos que cambiarán la vida de los vizcainos, mejorarán su economía y permitirá vivir mucho mejor a unos cuantos. La intensidad constructora es consecuencia del final de la crisis económica y el engorde de las arcas públicas gracias al aumento de la recaudación fiscal. El lustro de vértigo que espera al territorio también es fruto de acuerdos políticos que han desatascado iniciativas que las autoridades locales venían exigiendo desde hace décadas al Gobierno central, el competente en la materia.

Las nuevas circunstancias de la salida del Gobierno central de Rajoy, en principio, no tendría que afectar a estos proyectos de infraestructuras. El mayor ejemplo de ello es la construcción de la Variante Sur Ferroviaria, el trazado entre el túnel ya concluido bajo el monte Serantes y el barrio bilbaino de Olabeaga.

Un recorrido para los trenes de mercancías que salgan del Puerto de Santurtzi, el cual se desarrollará en su integridad en túnel y que, tras un acuerdo previo entre las partes, será construido por el Gobierno vasco con cargo financiero posterior a través del Cupo al Gobierno de Madrid. El itinerario se divide en dos fases, la primera referida, hasta Bilbao, con un coste inicial previsto de 461 millones de euros y una segunda que unirá Barakaldo con Basauri para conectar con el trazado actual de mercancías en este municipio. Mientras que la primera está previsto que concluya en 2022, la segunda aún no tiene marcados plazos, aunque su estudio informativo lo finalizará el Gobierno vasco el próximo año.

El Ejecutivo de Urkullu a través de Euskal Trenbide Sarea, su ente gestor de infraestructuras ferroviarias, también ha trabajado en conjunto con Adif, su homólogo dependiente del Gobierno de Madrid, para desarrollar el diseño final de la entrada del tren de alta velocidad hasta la estación de Abando. Un proyecto de ciudad que permitirá, no solo que los veloces convoyes lleguen soterrados a la villa, sino que se aglutinen en un solo punto todos los servicios ferroviarios de Renfe y Feve. La intención es que los andenes se estrenen en 2023 tras una financiación en la que también tomarán parte las instituciones vascas, un hecho inédito hasta ahora. La razón es que, con el soterramiento de la estación ferroviaria, Bilbao ganará un gran espacio para coser urbanísticamente la zona del Ensanche con la de Bilbao la Vieja, otro de los sueños eternos del Ayuntamiento de la villa y que se desarrollará una vez se concluya la nueva estación que contará con carácter intermodal al incluir una parada de autobuses y conexión con el metro.

La máxima entidad local tiene también otro frente abierto cuyo desarrollo se ha convertido en una auténtica pesadilla por todos los obstáculos que ha sufrido desde que en septiembre de 2015 empezarán a trabajar las excavadoras.

En efervescencia La apertura del canal de Deusto está en plena efervescencia y será el primero de los siete grandes proyectos en culminarse. Dos dragas trabajan las 24 horas para retirar los 270.000 metros cúbicos de terreno que dejarán paso al agua de la ría por un segundo brazo y convertir Zorrotzaurre en la próxima isla de Bilbao. Otros 90.000 metros cúbicos, la mayoría con elementos contaminantes, están siendo retirados con camiones a gestores especializados.

Curiosamente, las obras del canal están alimentando en forma de excedentes el otro gran proyecto marítimo de Bizkaia, la construcción del espigón central del puerto en Santurtzi. La Autoridad Portuaria de Bilbao culminará así su desarrollo en el Abra exterior con una gran extensión que se está construyendo en dos fases, la primera de las cuales concluirá en 2020, y ganará al mar 334.000 metros cuadrados de superficie, el equivalente a 48 campos de fútbol de San Mamés. Una obra gigante que se está alimentando, en cuanto a rellenos, de los sobrantes generados cada día con la estabilización de la cercana cantera de Punta Lucero, la cual producirá un total de 2,2 millones de metros cúbicos de roca, equivalentes a 220.000 camiones de carga.

Como se observa el escenario futuro de excavadoras, cimientos y tuneladoras va a ser financiado por todas las instituciones posibles y la Diputación también estará presente. El diputado general, Unai Rementeria, anunció el pasado mes de mayo la continuación de la Variante Sur Metropolitana, conocida popularmente como Supersur, entre El Peñascal y Arrigorriaga, y la construcción de otro de los proyectos míticos en la metrópoli, el subfluvial de Lamiako, un largo túnel de tres kilómetros de longitud entre Getxo y Portugalete que pasando por debajo de la ría será la alternativa necesaria a la única conexión entre márgenes actual, el puente de Rontegi. El ente foral acometerá ya a partir de finales de este año, esta segunda fase de la Supersur, para que cuando se concluya en 2023 arranquen los trabajos del subfluvial, los cuales concluirán en 2027. Con las dos infraestructuras en servicio se conseguirá acabar con los atascos que se reproducen a diario en La Avanzada, Rontegi y la A-8 a la altura de Max Center, además de aportar nuevas soluciones viarias a los conductores.

Y para el final queda la construcción de menor afección popular pero que, por su altura, está llamada a ser un nuevo icono en Bilbao. Es el rascacielos residencial más alto de Euskadi, el cual se va a construir en la zona de Garellano a partir del año próximo y que servirá para rematar esta operación urbanística iniciada ya hace casi una década. Sus casi 120 metros de altura albergará 198 viviendas de precio libre con un diseño que llevará la firma de Richard Rogers, uno de los arquitectos británicos más reconocidos. Bilbao Ría 2000 es la sociedad pública que en breve adjudicará la parcela triangular donde se izará el quinto rascacielos de Garellano. Un proyecto que interesa al mercado a tenor de que a la subasta se han presentado ocho empresas.

Todos estos tajos por acometer o ya lanzados supondrán inversiones potentes. El conjunto estimado de gasto de este paquete de obras pública suma casi 1.700 millones de euros, una cantidad nada desdeñable donde la apertura del canal de Deusto se llevará el montante más escaso, 23 millones, mientras que el más elevado, 602, será para la intervención en Abando incluyendo el nuevo túnel que se horadará entre Arrigorriaga y el centro de Bilbao.