SEMIFINAL: Francia-Bélgica (hoy a partir de las 20 horas)

Llega el momento de ser leyenda

Los jugadores belgas bromean durante el entrenamiento que el equipo ha realizado esta mañana a las afueras de Moscú (EFE)

Francia y Bélgica tienen muchos argumentos para proponer un desafío apasionante: el premio es la final

Santiago Aparicio - Martes, 10 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

san petersburgo - El reencuentro con la historia para Francia o la oportunidad de convertirse en un equipo de leyenda para Bélgica. La apuesta es más que considerable para dos selecciones que han sobrevivido al devenir de Rusia 2018 y que han llegado hasta la frontera de la final. Francia está a un paso de situarse en la tercera final. Una la ganó, en 1998, como anfitrión. La otra la perdió, en Alemania 2006 contra Italia.

Bélgica disputará una semifinal de un Campeonato del Mundo por segunda vez. No tuvo éxito en la anterior, en México 1986, cuando fue superada por Argentina. Terminó en el cuarto lugar el conjunto entonces dirigido por Guy Thys y con futbolistas reputados como Pfaff, Eric Gerets, Enzo Scifo, Jan Ceulemans o los hermanos Franky y Leo Van der Elst. Perdió la consolación, precisamente contra Francia.

Han pasado treinta y dos años para que Bélgica se reencuentre con una situación similar y aborde el asalto a un lugar desconocido. Una final por un título mundial.

Afronta como una ocasión única la selección belga la disposición en la que se encuentra. En manos de una de las mejores generaciones de su historia, en plena madurez, asume con convicción el reto. Mucho ha tenido que ver en ello el técnico catalán Roberto Martínez, capaz de armonizar el talento y plagar de confianza a un magnífico grupo lastrado por las últimas decepciones.

Bélgica transitó por la primera fase con autoridad. Los Diablos Rojos sobrevivieron también al momento más delicado. A los octavos de final contra Japón, al que remontaron dos goles con un triunfo agónico de Nacir Chadli en la última jugada del partido. Y se ganaron el pase a la semifinal tras dejar en el camino a Brasil en lo que fue una dosis extra de autoestima.

Roberto Martínez será fiel a su filosofía. A pesar de la enjundia del rival no renunciará a la posesión del balón, aprovechando el buen momento de Eden Hazard, uno de los mejores del torneo, y la recuperación de Kevin de Bruyne, habilitado como mediocentro en el choque contra Brasil en cuartos y que reencontró su mejor nivel.

La selección francesa afronta con optimismo el partido. ‘Les bleus’ han sido el equipo más sólido del campeonato y los triunfos contra dos selecciones de gran caché como Argentina y Uruguay en los cruces les solidifican aún más en su candidatura.

Tras haber cumplido su partido de sanción, Francia recupera a Matuidi, que probablemente recuperará su puesto en la izquierda del ataque, en la línea de mediapuntas que completan Griezmann y Mbappé en la hora de su consagración.

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