se deberán canjear las entradas

Bilbao BBK Live avisa de que será obligatorio subir al festival con pulsera

La organización del Bilbao BBK Live ha advertido hoy de que este año, como principal novedad, será obligatorio que los asistentes canjeen sus entradas por las pulseras electrónicas del festival antes de subir al monte Kobeta, escenario de los conciertos, dado que de lo contrario no podrán entrar al recinto ni viajar en los autobuses gratuitos que trasladarán al público.

EFE - Martes, 10 de Julio de 2018 - Actualizado a las 13:25h.

BILBAO. En años anteriores, los asistentes al BBK Live cambiaban sus entradas por las pulseras en los accesos al festival, en el propio Kobeta. En esta ocasión, sin embargo, se han habilitado dos espacios en la zona de San Mamés, en Bilbao, y en el BEC de Barakaldo para que los asistentes hagan este canjeo antes de subir al monte festivalero. También pueden cambiarse en la Sala BBK, en la Gran Vía bilbaina.

La pulsera electrónica, que será el único sistema de pago de las consumiciones que se efectúen en los establecimientos situados dentro del recinto del festival, será obligatoria este año tanto para acceder a los conciertos como para viajar en los autobuses lanzadera que trasladarán a los asistentes, han advertido hoy responsables del Ayuntamiento de Bilbao y de la empresa promotora del BBK Live, Last Tour.

El director de Last Tour, Alfonso Santiago, ha avisado también a los asistentes de que la "moda" de los festivales este año es el robo de teléfonos inteligentes, que se está produciendo en "muy altas" cantidades, por lo que ha pedido al público que proteja sus 'smartphones'.

Santiago y los concejales de Movilidad, Seguridad y Salud del Ayuntamiento de Bilbao, Alfonso Gil, Tomás del Hierro y Yolanda Díez, respectivamente, han dado a conocer hoy en una rueda de prensa el operativo especial dispuesto por el consistorio y la organización del festival para el próximo BBK Live.

Unas 120.000 personas -a razón de unas 40.000 diarias- se esperan a la decimotercera edición del Bilbao BBK Live, que se celebrará entre el próximos jueves y sábado con la participación de cerca de un centenar de grupos en siete escenarios, con Florence and The Machine, The XX y Gorillaz como cabezas de cartel.

Con la única novedad de las pulseras electrónicas que deben conseguirse antes de subir al monte Kobeta, el Ayuntamiento ha establecido un dispositivo similar a ediciones precedentes, incluida, por segundo año consecutivo, una campaña para prevenir agresiones sexistas bajo el lema "Ez beti da ez. No es no".

Los responsables municipales han recomendado utilizar el transporte público para acudir al festival, para lo cual habrá 30 autobuses lanzadera gratuitos, de ida y vuelta, que partirán del BEC de Barakaldo (donde se habilitarán casi 3.000 plazas de aparcamiento) y desde las inmediaciones de San Mamés, en un servicio ininterrumpido desde las 11.00 horas de mañana, miércoles, hasta las 15 horas del próximo domingo.

Los concejales bilbainos han aconsejado a los asistentes que procuren acceder al festival "con la mayor antelación posible" y lo hagan "de forma escalonada" para evitar aglomeraciones.

Ante las críticas de vecinos de Altamira por el "colapso" que se produce en el único acceso al barrio -el mismo que el del festival-, Alfonso Gil les ha pedido "disculpas".

En materia de Seguridad, Del Hierro ha explicado que, además del personas propio del festival para estas tareas, se ha organizado un operativo especial en el que intervendrán la Policía Municipal, la Ertzaintza, los bomberos y asistencias sanitarias, con un centro de coordinación que se montará a la entrada del recinto.

El edil ha puntualizado que, pese al elevado número de asistentes, el BBK Live no es un evento con muchas incidencias. En 2017 se registraron 167 asistencias sanitarias, 20 de ellas con traslado a un centro hospitalario, y 16 intoxicaciones etílicas.

La concejala de Salud y Consumo ha explicado que se efectuarán tres inspecciones a los puntos que expendan comida y bebida en el festival.

Como en años anteriores, el operativo de limpieza estará integrado por unos 30 trabajadores, con la ayuda de 15 vehículos. Además, en el recinto se instalarán 189 contenedores de residuos y habrá unas 60 fuentes de agua potable para combatir las altas temperaturas previstas.

Al acabar el festival, todas las tiendas de campaña, sacos y neveras que dejen abandonados en el cámping los asistentes al festival -suelen dejarse entre 600 y 1.000 tiendas, según Last Tour- se donarán para los refugiados. -