Mesa de Redacción

Dominarán la Tierra

Por Susana M. Oxinalde - Martes, 10 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

LOS perros son criaturas maravillosas que saludan moviendo el rabo cuando vuelves a casa y te esperan mirando fijamente la puerta mientras compras en el súper. Es curiosamente un servilismo que detestamos y una especie de psicopatía que nos aterraría en los humanos, a los que exigimos dignidad y respeto a sí mismos. Los dibujos animados nos han enseñado que los perros hablan, conducen coches y se enamoran comiendo espaguetis, customizan nuestras vidas de urbanitas y llenan nuestro corazón, ese lugar a desbordar. El turismo también ha entrado en este nicho de negocio perruno donde se acomodan hoteles para perros, rutas guaus, locales de pintxopote canino y fiestas de cumpleaños dog friendly conocedor de que aquellos que humanizan al perro en ambientes urbanos y pueden irse de vacaciones no serán precisamente ciudadanos de bolsillos rotos. Hay hoteles y restaurantes que prohíben la entrada a niños porque molestan a personas civilizadas que seguramente tienen un perro mutado a ente jurídico al que solo le falta pagar IRPF, tener abogado y que le llamen “señor”. Hemos llegado a un nivel de ñoñez tan humana que confundimos la sangría de los toros con adorar a ídolos de cuatro patas porque te miran a los ojos, que es una forma de empatizar que no llevan incorporada los animales de sangre fría. Esos de ojos templados un día dominarán la Tierra. ¿Quiénes serán entonces sus mascotas?

susana.martin@deia.eus

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