El odio twitter.com/QuimTorraiPla

Martes, 10 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

No tiene nada de malo que un presidente elegido por su parlamento democráticamente participe en una campaña para visibilizar una dolencia como la esclerosis. Lo único malo es que el político y quienes le acompañan enseñan sus vergüenzas en forma de flacidez, michelines, una piel pálida o bañadores que te quedaban mejor el año pasado. Pero en el caso de Quim Torra, esa acción solidaria se convierte en una oportunidad para el linchamiento, producto de un odio provocado, generado, dirigido desde España y del que nadie se hará responsable.

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