feria de San Fermín

El timón Albisu

Albisu completó un partido soberbio.Foto: Patxi Cascante

El zaguero de Ataun afina sus prestaciones en la última oportunidad para continuar con vida dentro de la feria de San Fermín e impulsa a Arteaga II

Igor G. Vico - Miércoles, 11 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

Olaizola II-Imaz 17Arteaga II-Albisu 22

Duración: 64 minutos de juego.

Saques: 2 de Olaizola II y 2 de Arteaga II.

Pelotazos: 540 pelotazos en juego.

Tantos en juego: 8 de Olaizola II, 2 de Imaz, 9 de Arteaga II y 3 de Albisu.

Errores: 2 de Olaizola II, 6 de Imaz, 4 de Arteaga II y 1 de Albisu.

Marcador: 0-2, 3-2, 3-11, 4-11, 4-12, 10-12, 10-13, 11-13, 11-15, 12-15, 12-18, 13-18, 13-19, 16-19, 16-21, 17-21 y 17-22.

Incidencias: Partido correspondiente a la liguilla de semifinales del Grupo A de la feria de San Fermín disputado en el frontón Labrit de Iruñea. Lleno. En el primer partido, Darío-Jaunarena ganaron a Peña II-Ladis Galarza (18-16). En el tercero, Elezkano II-Tolosa vencieron a Laso-Erasun (18-5).

Bilbao - Una vez que el inicio de la feria de San Fermín de Axier Arteaga y Jon Ander Albisu quedó abortado por el paso del tiempo, el ataundarra emergió. Lo hizo con el paso del tiempo en el Universo Pelota, donde se maneja el calendario como una goma que se estira o se contrae en la medida en la que se llena de actividad el almanaque de las empresas. El zaguero guipuzcoano, pretendido timón para los compromisos de parejas en Asegarce, encontró su medida. Hizo todo bien el lunes en el Labrit de Iruñea. El desquite. Un clavo saca otro clavo. Albisu olvidó el comienzo del sábado y alumbró su talla, la de un guardaespaldas poderoso, elegante, capaz de tomar la sisa a cualquiera. Si bien la primera piedra fue José Javier Zabaleta, en su segundo compromiso fue capaz de desimantar la brújula de Ander Imaz, un manista al que cuesta ver en un renuncio pero que sufre ante rivales de mayor caballaje. Estuvo instalado entre el ocho y el nueve. “Parecíamos otros”, contó Albisu al término del choque al compararse con la versión del sábado.

En esas, dominador Jon Ander, Axier Arteaga encontró un camino más plácido de lo esperado, sobre todo en el descorche, en el que Aimar Olaizola se encontró fuera de foco. A pesar de ser uno de los pocos pelotaris capaz de obrar milagros, todos los días no son fiesta. Aun así, sobrevivieron al 4-12 de salida y Olaizola II-Imaz dependen de sí mismos para colarse en la final de la primera gran competición veraniega.

Sin pelota en los cuadros alegres y con el viento de cara, la figura de Olaizola II quedó opacada por las virtudes de Albisu. El ataundarra marcó el compás para reverdecer su mejor imagen. Tiene necesidad de regularidad. Si marca el paso, es muy complicado pararle. El delantero de Goizueta quedó neutralizado.

Arteaga II-Albisu se escaparon en el luminoso como una centella. Le dieron la vuelta al calcetín del sábado, cuando lidiaron con una tormenta nada más salir a La Bombonera iruindarra ante dos pegadores que comenzaron con el ataundarra alejado de su mejor versión. Tomaron el patrón, pensaron lo contrario y se arrimaron. El despegue. 4-12 para empezar a negociar el estelar contra una combinación que no estuvo en la final del Parejas por un cara y cruz. La epifanía de Albisu desbrozó el camino: a más Jon Ander, menos Aimar;a menos Aimar, más Arteaga II. Las ecuaciones son simples a veces.

Pero la pelota no lo es. A pesar del dominio inicial, una tacada de seis tantos de los colorados introdujo pimienta al choque. Olaizola II e Imaz, competidores hasta el tuétano, se abrigaron en la ola de frío para buscar un resquicio de duda. Al navarro le funcionó el gancho. No es novedad. Con el 10-12, la revolución se quedó en conato porque los azules recompusieron el decorado. Vuelta a empezar. Una buena señal.

Sin fallos en los cuadros largos, Arteaga II manejó bien las artes cerca del frontis. Se escaparon 11-15 y 12-18 con trabajo. El primer yerro de Albisu fue el 13-18. No hubo más. Esa fue la clave. El guipuzcoano fue capaz de comandar un partido en el que se miró al espejo y reconoció al zaguero hegemónico de los días de euforia. A pesar de que Olaizola II-Imaz se acercaron 16-19, el tándem guipuzcoano abolió la andanada con músculo y acierto.

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