Mesa de Redacción

Hamburguesa o ensalada

Por J. C. Ibarra - Miércoles, 11 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

LAS promesas de los populistas son bombas de relojería que explotan en la cara de los ciudadanos más temprano que tarde;son como la comida basura: de aspecto atractivo, sabrosa, barata al pasar por caja y rápida de ingerir, pero con unos efectos secundarios nefastos para la salud. Los dirigentes que sirven estos menús políticos buscan el beneficio rápido y fácil, ocultando bajo su discurso florido la cantidad de veneno que llevan sus propuestas. Muchos ciudadanos caen fácilmente en la tentación: ¿quién no sucumbe ante la promesa de lo bueno, bonito y barato? Y votan por estos prestidigitadores de la mentira o la verdad a medias, que nunca explican la letra pequeña de los contratos que ofrecen. Antes, los profetas de paraísos terrenales al alcance de la mano encontraban el caldo de cultivo propicio en sociedades con niveles de preparación cultural y democrática limitados, pero ahora triunfan en los estados que están considerados como los más avanzados del planeta. Los vemos en Estados Unidos con Trump y en Europa con los movimientos en auge en Alemania, Austria, Italia, Reino Unido… En este último caso, las mentiras que llevaron a millones de personas a subirse a la ola del Brexit están siendo desenmascaradas a pasos agigantados, y lo peor está por llegar. Comerse una sabrosa y grasienta hamburguesa es más tentador que conformarse con una ensalada y un filete;lo mismo pasa con el voto. Lo efectos se ven a la larga, y cuando es demasiado tarde.