sin competición europea

Sin excusas en Liga y Copa

Varios jugadores del Athletic realizan estiramientos en Lezama ante la atenta mirada de varios miembros del cuerpo técnico. (Juan Lazkano)

Berizzo afronta el reto de devolver al Athletic a Europa, donde no estará esta temporada por segunda vez en las ocho últimas campañas

Aitor Martínez - Jueves, 12 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h.

bilbao - Eduardo Berizzo tiene por delante algo más de un mes para preparar con ahínco el comienzo de una nueva temporada. Sin previas europeas de por medio -un marrón o una motivación, depende de con qué perspectiva se mire-, el Athletic deberá llegar al arranque liguero, previsto para el fin de semana del 18 y 19 de agosto, en plenas condiciones. Con el calendario liberado, no hay excusas que valgan ni en el campeonato de la regularidad ni en la Copa, competiciones ambas en las que el conjunto rojiblanco deberá ofrecer unas prestaciones muy distintas a las del curso pasado, en el que se quedó muy lejos del aprobado, especialmente en el torneo del K.O. El pobre rendimiento ofrecido entre los meses de agosto y mayo, además de poner fin al ciclo de José Ángel Ziganda en el Athletic después de seis campañas en el filial y una séptima en el primer equipo, ha impedido que el equipo bilbaino dispute competición europea esta temporada por segunda vez desde el inicio de la era Urrutia, que arrancó hace siete años.

En este periodo, tal y como insiste en recordar el presidente del Athletic en sus comparecencias ante los periodistas, la presencia del equipo en Europa ha sido más que regular, con la salvedad de las temporadas 2013-14 y la actual. El curso 2012-13 quedó marcado por los numerosos acontecimientos extradeportivos que rodearon la marcha de un equipo que solo unos meses antes había dejado un grandísimo recuerdo a lo largo y ancho del Viejo Continente, con las exhibiciones de Old Trafford y el Veltins Arena como momentos álgidos. Sin embargo, todo comenzó a torcerse en verano con los problemas derivados de las reformas de Lezama, la agresión de Marcelo Bielsa al jefe de obra, la salida de Javi Martínez rumbo al Bayern de Múnich y la negativa de Fernando Llorente a renovar su contrato. Con todo ese revuelo, el equipo no levantó cabeza y concluyó la liga en décimo tercera posición. Peor le fueron las cosas en Copa, pues fue apeado a las primeras de cambio por el Eibar, que militaba entonces en Segunda División B.

La mala dinámica invitaba a una pequeña revolución y de la mano de Valverde, el técnico idóneo para reconducir la situación, como así se comprobó, el Athletic regresó a Europa solo una temporada después y lo hizo además por la puerta grande: disputando la Liga de Campeones tras firmar una magnífica cuarta posición en liga, puesto al que se encaramó en diciembre y del que no se bajó hasta la conclusión del campeonato. El único pero de aquella brillante campaña fue la Copa, en la que los leones no pudieron con el Atlético de Madrid en los cuartos de final después de dejar en el camino a Celta y Betis.

Solo unas semanas antes de la llegada de Urrutia y Bielsa al Athletic -el de Lekeitio ganó las elecciones a la presidencia el 7 de julio de 2011-, Joaquín Caparrós se despidió de Bilbao siendo manteado en El Sardinero tras haber certificado el sexto puesto en el campeonato de la regularidad, lo que permitió que el Athletic volviera a disputar la Europa League tras un año de ausencia. En Copa, su verdugo en octavos fue el Barcelona, que accedió a la final, donde no pudo con el Real Madrid.

Así, en las dos últimas temporadas en las que el Athletic no ha disputado competición europea, únicamente ha tardado un curso en volver a pasear su nombre por el Viejo Continente. Un objetivo que perseguirán desde mediados del mes de agosto Eduardo Berizzo y su tropa. Sin excusas que valgan, con un equipo que ha demostrado su potencial en temporadas pretéritas y que además se ha reforzado con jugadores contrastados como Yuri Berchiche, Dani García o Ander Capa. Pelear por ocupar un puesto europeo al término de la liga, así como realizar un papel aceptable en Copa, competición que se disputa prácticamente de manera íntegra entre enero y febrero, debe ser una obligación.

otros antecedentes Eso sí, no siempre el Athletic ha ofrecido una regularidad similar a la de las últimas campañas en lo que a presencias europeas se refiere. El hábito actual no fue tal años atrás. Sin ir más lejos, entre la temporada 2005-06 -la primera del conocido como bienio negro- y la 2008-09, el conjunto rojiblanco no jugó competición europea en ninguna ocasión, aunque en el verano de 2005 buscó alcanzar la UEFA a través de la Intertoto, aunque con un equipo plagado de cachorros no superó ni siquiera la primera ronda, en la que fue eliminado por el Cluj rumano.

Sí jugó en Europa en el curso 2004-05, el último de la primera aventura de Ernesto Valverde en el Athletic, así como en la campaña 2009-10 después de que en mayo de 2009 disputara la final de Copa. Entonces, el equipo rojiblanco necesitó cuatro campañas para regresar a una competición europea;el objetivo de Berizzo debe ser que la ausencia no se prolongue más de un curso.

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