Ricardo Barkala Concejal de Obras y Servicios del Ayuntamiento de Bilbao

“La ría ni es ni será de baño libre;otra cosa es que sepamos dónde es segura”

Ricardo Barkala. Concejal de Obras y Servicios del Ayuntamiento de Bilbao. (Oskar González)

Después de 27 años de trayectoria municipal en Bilbao, Ricardo Barkala embarca hacia otro destino. Deja en marcha una isla por inaugurar y una Termibus por estrenar, pero se va satisfecho por sus aportaciones al botxo

Una entrevista de Olga Sáez Fotografía Oskar González - Viernes, 13 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:00h.

BILBAO - Cuando llegó al Ayuntamiento de Bilbao, la ría no pretendía todavía ser un espacio de ocio;ahora, en cambio, espera las conclusiones de un estudio para conocer sus tramos más seguros. Aunque dice que “nunca será de baño libre” espera dotar a la lámina de espacios de ocio. Ya no le tocará a él la gestión, pero le queda la satisfacción de haber iniciado el proyecto.

Como se suele decir, le queda menos de un Teleberri para despedirse del Ayuntamiento de Bilbao. No es la primera vez pero, ¿es la definitiva?

-Los años van pasando y la edad no perdona, pero en esto de la política nunca se sabe. Lo normal sería que fuera la definitiva porque como tengo puerto de destino, voy a un cargo nuevo, lo hago con la lógica esperanza de permanecer unos años.

Ha pasado por muchas áreas municipales. ¿En cuál se ha sentido más a gusto?

-En todas, y eso que algunas me eran desconocidas. Desde 1991 a 2003 fui director general de lo que era Lan Ekintza;el ámbito y la actividad municipal del inicio de las nuevas empresas lo pusimos nosotros en marcha. En el primer mandato, fui concejal de Promoción Económica y Empleo, así que seguía haciendo lo mismo pero con responsabilidades políticas. Cuando pasé a Acción Social, era más desconocido para mí pero apoyado por el equipo dimos con la clave y disfrutamos mucho. Nos hizo ver la ciudad desde otro punto de vista. En el Área de Urbanismo no llegué a dos años y fue la más convulsa. Era un área desconocida también pero engancha. Hicimos la regeneración urbana. Me fui al Gobierno vasco de viceconsejero de Políticas Sociales y, finalmente, estos últimos tres años en el Área de Obras, Servicios, Rehabilitación Urbana y Espacio Público han sido muy intensos. Además, la plaza de toros, el Consorcio de Aguas...

Dice un amigo que los periodistas son como un océano de conocimientos con un centímetro de profundidad. ¿Y los políticos? ¿Tienen que saber de todo?

-Claro que no. La política es el arte de resolver los problemas de los ciudadanos apoyándote y basándote en las herramientas de que dispones. Evidentemente, cuánto más tiempo estés en un ámbito más conoces y más profundizas, pero yo he sido de los que me ha gustado hacer política apoyándome y confiando en los técnicos, tratando de entender los porqués, pero respetando su trabajo. Tengo una visión bastante global que me permite ir con relativa tranquilidad a cualquier institución y creo que soy capaz de entender lo que sucede.

¿Ha soñado con ser alcalde?

-No, no soy ambicioso políticamente. He oído a mucha gente decir que le encantaría ser alcalde de su pueblo. Con la trayectoria profesional que he tenido estoy supercontento y si hubiera tenido otra probablemente también lo estaría. Si me lo proponen lo acepto encantado, pero no aspiro a ello ni he aspirado nunca.

¿Cómo ve el Ayuntamiento en estos momentos?

-Las ciudades cada vez van a tener más importancia en el ámbito mundial. Bilbao tiene que ser consciente de en qué división juega. Ni debe ni tiene que competir con Londres, por ejemplo. Tiene sus puntos fuertes y está en un momento en el que todo el desarrollo físico, que no está concluido evidentemente, sí está diseñado. Hay que hacer un esfuerzo para sacar rentabilidad a todo en lo que se ha trabajado.

Y de puertas hacia dentro, ¿cómo están las relaciones?

-El ambiente, más allá de lo que ha podido transcender, es bueno. Las relaciones personales son buenas entre todos y lo digo de verdad. Otra cosa es la actividad política de fondo;hay políticos que pueden tener su propia definición de la ciudad pero que saben distinguir y que saben priorizar. También están los momentos en los que, entre los grupos de la oposición, el objetivo es casi más quemar al equipo de gobierno que hacer esa propuesta integral de ciudad.

El rechazo al Pacto por los Barrios, trabajado desde su área, ¿le deja un sabor agrio en su despedida?

-No. Con todo el respeto, para mí es más una acción mediática que interesará en sus análisis a la oposición, porque yo siempre voy al fondo y llevo 27 años en el Ayuntamiento. Algo sé de Bilbao y de las necesidades de sus barrios. Posiblemente, sé más que todos los concejales de la oposición. Y las 34 medidas escritas son las que los ciudadanos quieren que se hagan. Puedes firmar o no porque no te interesa políticamente pero lo que está es lo que se necesita. La guerra y el impacto mediático me afectan cero.

¿Qué momento ha sido de mayor crisis: la muerte de una mujer por una barredora, la tardanza en las obras del canal...?

-El más triste es el de la muerte de la señora en Deusto. Es un accidente que pasa, nunca había pasado, pero sucede en tu ámbito de responsabilidad y, aunque poco puede hacer ahí el concejal, es triste. Recuerdo también la muerte de los niños que escaparon de la mano de su aita en la avenida de Montevideo. Fue una tragedia y hubo compañeros que sufrieron muchísimo. Hay que mantener la calma, pensar con frialdad y decidir lo que puede ser lo mejor. Es lo que creo que he aportado yo.

No verá como concejal sus dos proyectos estrella: la Termibus nueva y la isla de Zorrotzaurre.

-La salida precipitada, no porque me vaya corriendo sino porque no se han cumplido los cuatro años, hace que no vaya a estar al final del mandato y es cuando se pone la guinda de muchos proyectos en los que has estado trabajando. No los inauguraré yo, pero he sentado las bases y he hecho mi tramo. Estoy convencido de que la intermodal estará en funcionamiento para las elecciones. Te da pena no haber puesto algunas guindas, máxime en el caso del canal que se ha retrasado, pero fue una cuestión de gestión. Se rescindió el contrato con la empresa anterior y los tribunales nos están dando la razón. Son cosas que pasan y es cierto que una isla no se hace todos los días en el mundo. Es histórico pero hay un tramo en el que estuve.

¿Qué me dice de la ría? ¿Tendremos las zonas de playa urbana? ¿Qué otras actividades acogerá?

-Hay presión por que la ría cada vez está más limpia y cada vez hay más empresarios que quieren generar actividades en ella, pero no podemos volvernos locos. La ría es lo que es, venimos de donde venimos y hay que darse los plazos necesarios. Hay tres prioridades que vamos a cumplir. Primero, la seguridad física de las personas, y para ello necesito conocer la ría: saber dónde puedo poner un pantalán, dónde hay remolinos, dónde hay fangos, dónde es más segura... La ría ni es ni ha sido ni será una zona de baño libre;la gente se podrá bañar en algunos tramos bajo su responsabilidad. Habrá que mantener la biodiversidad y luego vendrá la actividad económica. El estudio abarcará La Peña y la zona de Punta Zorrotza, donde es probable que se ubique la zona deportiva y veremos si se ponen pantalanes públicos o privados.

¿Cuándo tendrá ese estudio?

-La licitación saldrá en tres semanas, luego se presentarán los empresarios y creemos que se adjudicará en octubre. En ocho meses se tendrá que realizar el trabajo.

Mientras tanto, ¿no habrá nada?

-Sí habrá actividades pero temas irrevocables y consolidados, no.

¿Ha tocado fondo la excavación de Termibus?

-Aún no. Ahora se va a ralentizar, porque nos vamos a encontrar con algo de roca y habrá que ver en qué horarios trabajamos para no meter ruido. Es lo previsto. Pero eso no significa que no se vaya a trabajar en la estructura. Estamos poniendo los muros de contención y en la parte de Gurtubay empezaremos ya.

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